Te sigo guardando un cariño enorme, pero también te guardo un resentimiento silencioso por haberme dejado con todo este desastre emocional mientras tú seguías con tu vida como si nada.
mi jefe en el trabajo: “pucha que intensa eres pero tienes tanto compromiso y eso es bueno”
yop: “ayyy si supieras que por ese compromiso e intensidad me terminaron”
aceptar la ausencia de alguien que solía formar parte de tu vida es uno de los procesos más complicados. en un momento estás bien y no lo necesitas, pero después pasas a pensar en algo que te gustaría compartir con esa persona y caes nuevamente en la realidad, en la nostalgia.
Mi imperio romano soy yo, luchando en silencio para no rendirme, recordándome cada día que puedo con esto, que he superado cosas antes y que, aunque ahora no lo parezca, todo va a estar bien.