soy yo solita, pidiéndole a Dios todos los días que me ayude, que no me suelte nunca, que me de fuerzas para salir adelante y que me proteja en cada paso. Solo él conoce mi corazón.
Que este domingo de Pascua sea el recordatorio de que después de cada tormenta llega la calma, y después de cada oscuridad, la luz siempre vence. Te deseo un día lleno de paz, donde el amor de la familia sea el regalo más grande y la fe sea tu guía para todo lo que viene.
Momentos como estos son los que me recuerdan que son pocos pero son lo que son, los que están y que soy muy bendecida y afortunada con las personas que están a mi lado❤️🩹