Hubo fraude en Oaxaca en la revocación de mandato de Salomón Jara Cruz.
No fue un ejercicio democrático, fue una operación del gobierno para que el gobernador no se fuera.
Se documentó compra de votos con cobijas y dinero en múltiples videos.
Hay actas que no coinciden con los resultados y municipios donde votaron más personas de las que viven ahí.
No es participación ciudadana: es clientelismo y simulación.
Un ensayo de lo que Morena busca repetir en el resto de las elecciones del país.