Soy el olor a peto de los viernes, mi papá y mamá llamando a sus estudiantes, la comida de mi bisabuela en el restaurante, las frases que me envió mi amiga cuando salió del país, las sonrisas que deje en el colegio, los gritos que dejo en la cancha y las sonrisas de mis hermanas.
Quédense dónde sean valorados, dónde noten sus esfuerzos, dónde sean escuchados, después para que, todos sabemos lamentarnos después de perder, ¿Cuántos saben valorar a tiempo?