México invirtió miles de millones para ser sede del Mundial.
Va a recuperar $3,000 millones según KPMG y la FMF.
Mientras tanto el boleto más barato para ver a México mañana costaba 20 días de salario mínimo.
Los pocos que quedaron disponibles llegaron a 55,815 pesos. 177 días de trabajo. Casi 6 meses de sueldo por un partido.
La mayoría lo va a ver desde su sala o algún restaurante.
El Mundial llega a México. México no llega al Mundial.
Y aun así mañana la gran mayoría vamos a estar pegados a la pantalla.
Eso es algo que hace el deporte que ningún número o estadística puede explicar, grandeza e incomodidad coexistiendo.