Betancourt tuvo un reconocimiento como creador y pionero. Más fuera de su propio país.
Curioso por naturaleza, pero no fue un líder social. Eso sí vivió todos los eventos relevantes de la época: Revolución Industrial y Revolución francesa. Viajero inquieto de conocimiento.
🔎 Agustín de Betancourt, más allá del ingeniero: ¿Quién era en lo personal?
🔷 Líder, pionero, valiente, inspirador y exigente. Así lo describe Juan Carlos Bravo , fundador de Foraim Management.
👉 Accede al artículo completo: https://t.co/wIhCBiqvGx
#RevistadeObrasPúblicas
Hoy, el día despertó feo en Haverford: lloviendo sin parar. El gruñido que di al mirar por la ventana fue solo el preludio. Miré el teléfono (¿de verdad es tan importante que esto sea lo primero que hacemos al levantarnos?) y tenía un mensaje de @lugaricano: Pablo Vázquez nos había dejado. ¡Menuda manera de empezar la semana!
Sabía que llevaba tiempo enfermo y hace un par de semanas pensé en llamarle para preguntarle cómo iba. Como siempre, lo urgente se impuso a lo necesario y lo dejé para más tarde. Ahora ya no podré.
Pablo era una persona muy especial. Fue el motivo por el que me metí en el debate sobre la política económica en España. Yo llevaba más de una década en Estados Unidos y, por razones familiares, había asumido que el resto de mi vida transcurriría en este lado del Atlántico. Pablo me llamó y me convenció de participar en FEDEA. Fue una experiencia única, con alegrías y alguna tristeza. Pero Pablo tenía razón: hacían falta instituciones sólidas para mejorar el debate público en España.
En una visita a Madrid, comí con él y con Javier Díaz-Giménez, y me contaron su idea de montar un blog sobre política económica. No se trataba de resumir papers académicos (aunque eso se podía hacer si venía bien), sino de algo ágil, entretenido y fácil de seguir, pero serio y riguroso. Así empecé a escribir, primero en Nada es Gratis, luego en la prensa y hoy en X.
El legado de Pablo es importante, pero incompleto. Aún necesitamos instituciones que discutan las cosas en serio en España, separando lo que cada uno aporta de su vida profesional, que a menudo no guarda relación alguna de importancia. Aún necesitamos instituciones que aporten datos objetivos y no burdas manipulaciones. Aún necesitamos instituciones que formen a las nuevas generaciones de investigadores, no a activistas de una u otra orientación.
Pablo dejó España un poco mejor de lo que la encontró. Nuestro problema es que los Pablos son muy pocos y necesitamos miles.
Estoy absolutamente destrozado por el fallecimiento de mi querido y admirado amigo Pablo Vázquez, director de Reformismo XXI.
Pablo era brillante y encantador, pero, sobre todo, absolutamente íntegro. Una persona buena de verdad. Estaba firmemente comprometido con hacer de España un país mejor, incluso cuando ese compromiso le suponía un importante coste personal.
En 2008, nos ofreció a @JesusFerna7026, a Tano Santos y a mí incorporarnos a FEDEA. Nos pidió que aportáramos un análisis independiente que ayudara a España a salir de la crisis. Desde allí elaboramos informes y, junto con otros economistas, pusimos en marcha el blog Nada es Gratis.
Sabéis que ninguno de nosotros es fácil: somos guerreros y dimos mucha guerra. Pablo nunca nos pidió que bajáramos el volumen, ni cuando criticamos con dureza al Gobierno de entonces, del PSOE, ni cuando criticamos a la oposición del PP. (Este artículo no se publicó en el blog, pero es de aquella época, y estoy seguro de que muchos se lo afearon: https://t.co/RaWFhln2E5). Por poner otro ejemplo, mi primer artículo en Nada es Gratis criticaba a César Alierta, entonces todopoderoso presidente de Telefónica, una de las principales empresas españolas, y denunciaba la falta de independencia de la prensa española frente al poder (https://t.co/ZJJM2M5iPR. )
Al releerlo ahora, me asombra que Pablo no me dijera ni mu, ni entonces ni después, pese a que no me cabe duda de que aquello le acarreaba importantes costes personales.
Del mismo modo que nos inspiró a nosotros a implicarnos en la transformación de España, Pablo inspiró a muchos otros con ese mismo propósito. En 2011, por ejemplo, organizó un festival de economía en Salamanca que marcó a toda una nueva generación. Me consta que, para @fernandosols, aquel momento le cambió la vida.
Desde sus distintos puestos en la Administración, luchó por modernizar nuestro país. En el Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, puso en marcha Madrid Futuro, una entidad creada para transformar la economía de la ciudad mediante la atracción de inversiones, tecnología e innovación.
Más tarde, desde Reformismo XXI, siguió trabajando con el mismo entusiasmo para articular un proyecto de reformas para España y formar a una nueva generación de reformistas comprometidos con el futuro de nuestro país.
Pablo tenía toda la vida por delante. Era una persona buena, íntegra y trabajadora. Tenía una mujer maravillosa y unos niños estupendos, todavía en edad escolar.
Ha muerto una persona buena. Con la mayor tristeza posible, descansa en paz, queridísimo amigo.
Siento mucho tener que comunicar que ha fallecido Pablo Vázquez, presidente de @Reformismo21.
Era el corazón de la Fundación que con tantas ganas construimos y un hombre muy inteligente, enormemente trabajador y siempre bondadoso.
Que su ejemplo alivie el dolor de su madre, de su mujer, de sus hijos y de todos los que le queríamos.
An household final price is?
In Spain a typical consumer bill consists of roughly 40–50% energy cost, while 33–40% goes to regulated system tolls and charges, and the rest covers taxes.
El dolor esta vez no camina de puntillas.
No es ese huésped discreto que se sienta a mi lado sin hacer ruido y me susurra al oído su presencia constante.
No.
Esta vez el dolor tiene voz.
Y la voz atraviesa paredes.
Se oye en el pasillo, en la respiración entrecortada de otros, en los gritos que no son solo gritos, sino súplicas. Es una comparsa amarga: cada quejido se suma al siguiente, como si todos estuviéramos agarrándonos a la misma cuerda, deshilachada, mientras la vida tira del otro extremo con una fuerza casi cruel.
La vida tensando.
Nosotros resistiendo.
No os puedo mentir: el dolor aprieta.
Aprieta hasta dejar marca.
Aprieta hasta hacerte dudar de cuánto cuerpo cabe dentro de un cuerpo.
Te muerdes la lengua.
Te la muerdes para que tu quejido no se mezcle con el coro.
Te la muerdes para que tu madre —que lo sabe aunque no lo nombres— no lea en tu rostro ese desespero que intentas maquillar con entereza.
Porque hay dolores que se sufren en voz baja por amor.
Para proteger.
Para no añadir otra grieta en el corazón de quien ya carga demasiado.
Qué triste tener que sobrevivir a tanto para mendigar un poco de vida.
Un poco.
Solo un poco.
No pedimos milagros.
Pedimos treguas.
Pedimos días sin guerra en la sangre.
Pedimos mañanas en las que el cuerpo no sea enemigo.
Y aun así, aquí estamos.
Resistiendo.
Apretando los dientes.
Sosteniendo la cuerda aunque queme las manos.
Porque incluso en medio del pasillo lleno de ecos, incluso cuando el dolor aprieta tanto que parece que va a partirte en dos, hay algo que no cede: la voluntad mínima, obstinada, casi invisible de seguir.
Ojalá los días venidos sean más suaves.
Ojalá el dolor no sea en vano.
Ojalá tanta batalla tenga sentido algún día.
Y si no lo tiene,
que al menos quede claro esto:
hemos luchado por cada centímetro de vida.
Noah Higón
La admirable entereza de Luis Enrique 🇪🇸ante la pérdida de su hija Xana en 2019.
"Al hombre se le puede quitar todo excepto una cosa: la última de las libertades humanas, la elección de la propia actitud ante la adversidad para decidir su propio camino."
Viktor Frankl 🇦🇹
Este es el primer artículo de una serie con @frdelatorre sobre la propuesta de un nuevo sistema de financiación autonómica:
https://t.co/6QCu3ul0RN
Como es un tema complejo, necesitamos bastante espacio para explicarlo con detalle.
La propuesta tiene aspectos positivos, como la mejora relativa de Valencia y Murcia, pero también presenta muchos componentes negativos. El más importante, con diferencia, es que no hay recursos para financiarla.
Desde que comencé a participar en el debate de política económica en España en 2007, nunca me he encontrado con un tema en el que el desconocimiento del público sea tan grande.
Muchos (incluidos economistas, periodistas y políticos) no entienden elementos básicos del sistema actual (mi ejemplo favorito: que el tramo autonómico del IVA va a la comunidad donde se realiza el consumo, no a la comunidad donde la empresa que vende el producto o servicio liquida el impuesto) ni sus resultados (mi ejemplo favorito: que el sistema compensa diferencias de PIB y que, por tanto, Madrid, por mucho que muchos funcionarios de la Administración General del Estado y directivos del IBEX paguen IRPF en la capital, no recibe más recursos per cápita que otras comunidades).
El sistema actual requiere una reforma profunda que lo haga más transparente, más equitativo y que dé a las comunidades autónomas más incentivos a la buena gestión. Pero también tiene que ser un sistema que se ajuste a la realidad de los recursos disponibles.
El “todos ganan” que esgrime el Gobierno es imposible en términos contables.
@JesusFerna7026@BenitoArrunada Recordaba esta afirmación de Borges. Los políticos españoles no sonríen. El debate sobre Madrid bueno. Algún dia descubriremos las soluciones. Provendrán de gente hoy fuera de España que quiera vover a rozarse con nosotros. Excesiva presencia del BOE en las decisiones de Tod@s.
Contrariamente a lo que se afirma insensatamente con frecuencia, un sistema público de pensiones contributivas de reparto no es una estafa piramidal.
Todo sistema de reparto se caracteriza por una tasa interna de retorno (TIR), que es la tasa de descuento que iguala, en valor presente, las cotizaciones de los trabajadores con las prestaciones que reciben (todas las cifras de este post están en términos reales, es decir, ya descontada la inflación). Esta TIR puede ser la media del sistema (para todos los trabajadores) o individual (en la que se emplea el valor actuarial esperado, que considera las posibilidades de supervivencia).
Aunque un sistema de reparto no capitaliza las cotizaciones, esta TIR es un valor contable fundamental para determinar la sostenibilidad del sistema. Un sistema es sostenible si la TIR es igual al crecimiento de los ingresos del sistema, que, a largo plazo, es aproximadamente igual al crecimiento del PIB (factores como un cambio en la participación de los salarios en la renta nacional no cambian la TIR sostenible a largo plazo; solo generan transiciones temporales).
El problema del sistema público de pensiones en España es, por tanto, que su TIR es excesivamente alta: es de aproximadamente 5,7% anual, frente a un crecimiento medio del PIB desde 1990 del 2,1%. Esta diferencia de 3,6% es la que hace que la pensión media en España tenga hoy un valor entre un 45% y un 60% por encima de lo que las cotizaciones de la persona que la recibe justificarían. Cuando los pensionistas dicen que “solo estoy recibiendo lo que pagué con mis cotizaciones”, se equivocan: están recibiendo entre un 45% y un 60% más.
Por supuesto, se puede argumentar que un sistema de pensiones no tiene por qué ser contributivo y que la TIR del sistema puede estar por encima de la TIR sostenible. Pero eso implica querer distribuir por edad, no por renta, riqueza o necesidad familiar y, personalmente, no creo que tenga sentido alguno en un Estado del bienestar.
Pero lo importante para nosotros es que, siempre que la TIR del sistema sea coherente con el crecimiento conjunto de la población y de las cotizaciones, el sistema puede ser sostenible de manera indefinida, algo que, por definición, no ocurre en los esquemas de Ponzi o en estafas piramidales, que terminan quebrando.
El argumento según el cual el sistema solo se sostiene gracias a la llegada de nuevas generaciones y que, por tanto, sería un esquema de Ponzi, es esencialmente vacío. Un sistema de capitalización también requiere que las inversiones de sus partícipes generen rendimientos positivos a lo largo del tiempo. Pero esos rendimientos solo son posibles si la economía incorpora nuevos trabajadores que mantienen la actividad productiva y hacen viables los beneficios empresariales y los retornos del capital.
En un escenario extremo de desaparición total de las nuevas generaciones, ni un sistema de reparto ni un sistema de capitalización podrían funcionar, sencillamente porque no habría trabajadores que produjesen bienes y servicios (esto no quiere decir, claro, que no fuera buena idea contar con un pilar de capitalización en el sistema). Sería lo mismo que afirmar que las facultades de educación son una estafa piramidal porque necesitan de nuevos niños a quienes sus graduados enseñen como profesores
El debate sobre la sostenibilidad de las pensiones en España es crucial para nuestro futuro, y tan irresponsables y frívolos son los que argumentan que no hay problema alguno y que las pensiones son sostenibles, como los que califican el sistema de reparto de pensiones de estafa piramidal.
En ambos casos tenemos la combinación nefasta de ignorancia y demagogia: decir lo que sea para alcanzar los objetivos políticos personales de cada uno. La historia juzgará con dureza a todos estos personajes que se escudan detrás de la bandera del progresismo o de España para mentir a los españoles y poner en peligro a las generaciones futuras, a cambio de asegurarse un plato de lentejas que su pésima carrera profesional no les permite.
Y no, mentir o exagerar nunca es una buena idea “para llegar al gran público”. De la mentira y la demagogia, nunca ha surgido nada bueno.
Enhorabuena por la explicación
@JesusFerna7026 .
Tendrás que aceptar que en España de TIR se sepa poco, menos aún de su cálculo 😊
Cada vez cuesta más pensar y analizar...en serio.
Las matemáticas son una maravilla.
Contrariamente a lo que se afirma insensatamente con frecuencia, un sistema público de pensiones contributivas de reparto no es una estafa piramidal.
Todo sistema de reparto se caracteriza por una tasa interna de retorno (TIR), que es la tasa de descuento que iguala, en valor presente, las cotizaciones de los trabajadores con las prestaciones que reciben (todas las cifras de este post están en términos reales, es decir, ya descontada la inflación). Esta TIR puede ser la media del sistema (para todos los trabajadores) o individual (en la que se emplea el valor actuarial esperado, que considera las posibilidades de supervivencia).
Aunque un sistema de reparto no capitaliza las cotizaciones, esta TIR es un valor contable fundamental para determinar la sostenibilidad del sistema. Un sistema es sostenible si la TIR es igual al crecimiento de los ingresos del sistema, que, a largo plazo, es aproximadamente igual al crecimiento del PIB (factores como un cambio en la participación de los salarios en la renta nacional no cambian la TIR sostenible a largo plazo; solo generan transiciones temporales).
El problema del sistema público de pensiones en España es, por tanto, que su TIR es excesivamente alta: es de aproximadamente 5,7% anual, frente a un crecimiento medio del PIB desde 1990 del 2,1%. Esta diferencia de 3,6% es la que hace que la pensión media en España tenga hoy un valor entre un 45% y un 60% por encima de lo que las cotizaciones de la persona que la recibe justificarían. Cuando los pensionistas dicen que “solo estoy recibiendo lo que pagué con mis cotizaciones”, se equivocan: están recibiendo entre un 45% y un 60% más.
Por supuesto, se puede argumentar que un sistema de pensiones no tiene por qué ser contributivo y que la TIR del sistema puede estar por encima de la TIR sostenible. Pero eso implica querer distribuir por edad, no por renta, riqueza o necesidad familiar y, personalmente, no creo que tenga sentido alguno en un Estado del bienestar.
Pero lo importante para nosotros es que, siempre que la TIR del sistema sea coherente con el crecimiento conjunto de la población y de las cotizaciones, el sistema puede ser sostenible de manera indefinida, algo que, por definición, no ocurre en los esquemas de Ponzi o en estafas piramidales, que terminan quebrando.
El argumento según el cual el sistema solo se sostiene gracias a la llegada de nuevas generaciones y que, por tanto, sería un esquema de Ponzi, es esencialmente vacío. Un sistema de capitalización también requiere que las inversiones de sus partícipes generen rendimientos positivos a lo largo del tiempo. Pero esos rendimientos solo son posibles si la economía incorpora nuevos trabajadores que mantienen la actividad productiva y hacen viables los beneficios empresariales y los retornos del capital.
En un escenario extremo de desaparición total de las nuevas generaciones, ni un sistema de reparto ni un sistema de capitalización podrían funcionar, sencillamente porque no habría trabajadores que produjesen bienes y servicios (esto no quiere decir, claro, que no fuera buena idea contar con un pilar de capitalización en el sistema). Sería lo mismo que afirmar que las facultades de educación son una estafa piramidal porque necesitan de nuevos niños a quienes sus graduados enseñen como profesores
El debate sobre la sostenibilidad de las pensiones en España es crucial para nuestro futuro, y tan irresponsables y frívolos son los que argumentan que no hay problema alguno y que las pensiones son sostenibles, como los que califican el sistema de reparto de pensiones de estafa piramidal.
En ambos casos tenemos la combinación nefasta de ignorancia y demagogia: decir lo que sea para alcanzar los objetivos políticos personales de cada uno. La historia juzgará con dureza a todos estos personajes que se escudan detrás de la bandera del progresismo o de España para mentir a los españoles y poner en peligro a las generaciones futuras, a cambio de asegurarse un plato de lentejas que su pésima carrera profesional no les permite.
Y no, mentir o exagerar nunca es una buena idea “para llegar al gran público”. De la mentira y la demagogia, nunca ha surgido nada bueno.
“Saber que en algún lugar hay alguien que piensa en ti, que ha reservado un rinconcito en su corazón para ti, cálido y a salvo de todo, es como una suave manta que te envuelve y te protege del frío”.
Agnès Ledig
Veintiún quirófanos a las espaldas
no son solo cicatrices en la piel:
son fechas, miedos, despedidas silenciosas,
luces blancas, manos que aprietan otras manos
antes de soltar.
Y no, por desgracia no será el último, nada ha salido como esperábamos.
Pero eso os lo contaré otra ratito, cuando entienda porque la vida se ceba tanto con unos cuantos.
Este es cuerpo que ha aprendido a no rendirse
aunque duela,
aunque tiemble,
aunque a veces no entienda por qué le toca volver a empezar.
Seguir no siempre es valentía épica.
A veces seguir es respirar cuando cuesta,
levantarse sin aplausos,
decidir vivir incluso en los días
en los que la palabra futuro pesa.
Vivir, después de tanto,
se convierte en un acto de rebeldía.
No porque el dolor desaparezca,
sino porque no consigue tener la última palabra.
Cada intervención deja huella,
pero también deja una certeza:
este cuerpo sabe luchar,
sabe resistir,
sabe quedarse.
Y quizá la importancia de seguir
no esté en llegar ilesa,
sino en elegir la vida
una y otra vez,
con las cicatrices visibles,
con el cansancio a cuestas,
con el pulso firme de quien sabe
que vivir —simplemente vivir—
ya es una victoria.
Noah Higón
A finales de julio de 2025 el Ejército de EE.UU. firmó discretamente la cesión de una pieza crítica de su soberanía. El contrato de 10.000 millones de dólares con Palantir Technologies —
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Francesca Bria
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