Ninguna pareja, ninguna amistad, ningún familiar, ningún trabajo, ninguna carrera vale tu salud mental.
Que nadie te haga creer que tienes que aguantarte lo que te destruye.
Me gustaría llevarme a la mara privilegiada y que habla sobre los bloqueos como algo horrible, a los hospitales nacionales y que le digan directamente a los ojos a un paciente terminal con dolor que solo hay acetaminofen para calmarle el maldito dolor de páncreas