Si Honduras necesita una sola reforma de verdad, no de discurso, ¿cuál es?
A) reglas electorales claras
B) justicia que no dependa del color
C) energía y empleo, no más promesas
Una letra. Sin discurso.
3/4
El hondureño promedio no pide ideología. Pide paz, trabajo y que las instituciones sirvan a alguien más que a una familia o a una camarilla.
Eso no es de derecha ni de izquierda. Es sentido común.
Carta desde el Naufragio
(Una autopsia política en forma de confesión)
A quien corresponda:
Mi nombre es Ruy Teixeira. Soy politólogo. Pasé décadas construyendo mapas del futuro progresista. Escribí libros prometiendo una mayoría permanente de centro-izquierda.
Todos mis mapas estaban equivocados.
Esta carta es mi confesión. Y mi advertencia.
I. EL BARCO QUE CONSTRUIMOS
En el año 2000, cuando empecé este viaje, teníamos un plan hermoso.
Construiríamos una coalición de:
Clase trabajadora (blancos, negros, hispanos, todos)
Clase media progresista
Minorías en ascenso
Jóvenes idealistas
Profesionales urbanos ilustrados
Con ella, gobernaríamos por generaciones. Expandiríamos derechos. Crearíamos prosperidad compartida. Detendríamos el populismo de derecha antes de que empezara.
Era un barco espléndido. Lo botamos con fanfarria.
Y luego nos hundimos.
II. INVENTARIO DE LOS ERRORES (O: CÓMO HUNDIR UN BARCO EN DIEZ PASOS)
Error #1: La Inmigración Sin Límites
Dijimos: "Las fronteras son construcciones artificiales. La migración es un derecho humano. Quien se oponga es xenófobo."
La clase trabajadora respondió: "¿Y nuestros salarios? ¿Y nuestros barrios? ¿Y la capacidad de asimilación?"
Nosotros respondimos: "Eso suena racista."
La clase trabajadora se fue. Y votó por Trump.
Error #2: El Clima Sobre Todo Lo Demás
Dijimos: "El cambio climático es la prioridad máxima. Debemos actuar ahora. Costo lo que cueste."
El votante medio respondió: "¿Y mi factura de gasolina? ¿Y mi trabajo en la planta? ¿Y puedo calentar mi casa este invierno?"
Nosotros respondimos: "El planeta importa más que tu comodidad."
Perdimos Ohio. Y Pensilvania. Y Michigan.
Error #3: La Política de Identidad Como Religión
Dijimos: "La raza, el género, la orientación sexual son lo más importante. Son la lente por la que debe verse todo."
El votante medio respondió: "¿Y la clase? ¿Y el mérito? ¿Y juzgar a las personas por su carácter y no por su identidad?"
Nosotros respondimos: "Esa es una postura privilegiada."
Perdimos a los latinos. Y a los asiáticos. Y eventualmente, hasta a muchos negros.
Error #4: El Mérito Es Opresión
Dijimos: "El mérito es un mito. Los exámenes son racistas. La excelencia es elitismo. La equidad debe reemplazar la igualdad."
Los padres respondieron: "¿Entonces mi hijo que estudió toda la noche no importa? ¿El trabajo duro no cuenta?"
Nosotros respondimos: "El sistema está amañado. La equidad es justicia."
Perdimos las elecciones escolares. Y luego las generales.
Error #5: La Ideología de Género en los Niños
Dijimos: "Los niños pueden cambiar de género. La pubertad puede bloquearse. Los padres que objeten son transfóbicos."
Los padres respondieron con horror.
Nosotros respondimos: "La ciencia lo respalda."
Perdimos familias enteras. Suburbios completos. Estados que pensábamos ganados.
Error #6: Abandonar el Crecimiento Económico
Dijimos: "El crecimiento económico es insostenible. El consumismo mata al planeta. El decrecimiento es necesario."
La clase trabajadora respondió: "¿Decrecimiento? ¿Quieres que seamos más pobres a propósito?"
Nosotros respondimos: "Es por el bien común."
Silicon Valley, que antes era nuestro, se volvió libertario. Porque al menos ellos prometían riqueza.
Error #7: Cancelar el Debate
Dijimos: "Algunas ideas son demasiado peligrosas para discutirse. Algunas personas deben ser silenciadas. El discurso debe ser controlado."
Todo el mundo respondió: "¿Y la libertad de expresión?"
Nosotros respondimos: "La seguridad importa más que la libertad."
Perdimos la batalla cultural. Completamente.
Error #8: Despreciar al Votante Medio
Dijimos: "Si no estás de acuerdo con nosotros, eres ignorante. Racista. Fanático. Parte del problema."
El votante medio respondió dejando de votarnos.
Nosotros respondimos: "Es porque son idiotas."
Y nos preguntamos por qué seguíamos perdiendo.
Error #9: Olvidar el Optimismo
Dijimos: "Todo está roto. El sistema es corrupto. La sociedad es opresiva. El futuro es sombrío."
La gente respondió: "¿No tienen algo positivo que ofrecer?"
Nosotros respondimos: "La justicia social es positiva."
Pero la justicia social sin prosperidad suena como penitencia. Y nadie vota por penitencia.
Error #10: Creer Nuestro Propio Mito
Dijimos: "Estamos del lado correcto de la historia. La demografía nos favorece. El progreso es inevitable."
La historia respondió: "No funciona así."
Pero ya era tarde. Habíamos construido todo sobre esa ilusión.
III. LO QUE PERDIMOS (UN INVENTARIO PARCIAL)
Perdimos la clase trabajadora.
La que alguna vez fue el corazón del movimiento progresista. La que construyó sindicatos. La que luchó por derechos laborales. Se fueron. Votaron por un multimillonario que al menos fingía entender sus problemas.
Perdimos el monopolio sobre el crecimiento.
Que alguna vez fue nuestro. Kennedy prometió llegar a la luna. Clinton prometió la economía del conocimiento. Obama prometió energía verde. Nosotros prometimos... ¿decrecimiento? ¿Austeridad climática? ¿Redistribución sin creación?
Perdimos la batalla generacional.
Los jóvenes de Gen Z son más conservadores que los Millennials. Porque vieron nuestras promesas no cumplirse. Porque vieron a sus hermanos mayores estancados. Porque el optimismo progresista se convirtió en pesimismo moral.
Perdimos el sentido común.
El votante medio mira nuestras políticas y dice: "Eso no tiene sentido." Y en lugar de escuchar, nosotros le decimos que es porque no ha sido educado. Que no entiende la complejidad. Que está contaminado por la ideología dominante.
Tal vez el problema es nuestro.
Perdimos el futuro.
Que supuestamente era nuestro por demografía inevitable. Pero resulta que las personas no votan por su identidad. Votan por sus intereses. Y nuestras políticas dejaron de servir sus intereses.
IV. LA CONFESIÓN INCÓMODA
Aquí está lo que nadie en mi lado del espectro quiere admitir:
Nos convertimos en lo que odiábamos.
Odiábamos el dogmatismo religioso. Creamos una ortodoxia progresista más rígida que cualquier catecismo.
Odiábamos la censura. Creamos una cultura de cancelación más sofocante que la era McCarthy.
Odiábamos el elitismo. Nos convertimos en una élite educada que desprecia a los no-educados.
Odiábamos el autoritarismo. Exigimos conformidad total con nuestras verdades.
Y cuando la gente nos lo señaló, dijimos que era propaganda de derecha.
V. EL CAMINO QUE NO TOMAMOS (Y DEBERÍAMOS HABER TOMADO)
Podríamos haber construido una izquierda diferente.
Una que dijera:
"Sí al crecimiento económico sostenible, no al decrecimiento."
"Sí a la inmigración regulada, no a fronteras abiertas."
"Sí a la igualdad de oportunidades, no a la equidad forzada."
"Sí al mérito, no a la mediocridad justificada."
"Sí a la protección ambiental, no al colapso económico."
"Sí a los derechos trans para adultos, no a la medicalización infantil."
"Sí al debate robusto, no a la cancelación."
"Sí a la justicia, no a la venganza histórica."
Esa izquierda habría ganado.
Pero construimos la otra.
VI. EL LLAMADO (PROBABLEMENTE IGNORADO)
Así que aquí está mi llamado a quienes quedan del naufragio:
Es hora de una nueva izquierda.
No una "izquierda moderada". No un "centrismo tibio". Sino una izquierda real que:
Entienda que el crecimiento económico no es el enemigo, es la precondición de todo lo demás.
Reconozca que la clase trabajadora importa más que la identidad.
Acepte que el sentido común del votante medio tiene sentido.
Admita que el mérito existe y debe ser recompensado.
Comprenda que las fronteras no son fascismo, son realidad.
Vea que el optimismo tecnológico no es capitalismo salvaje, es progreso.
Sé que este llamado será ignorado.
Porque admitir que nos equivocamos requiere humildad.
Y la humildad es exactamente lo que perdimos.
VII. EPÍLOGO: DESDE EL NAUFRAGIO
Escribo esto desde los escombros de un proyecto fallido.
Desde una coalición destrozada.
Desde un movimiento que prometió el futuro y entregó derrota tras derrota.
Trump ganó. Otra vez. No porque sea genial. Sino porque nosotros nos hicimos intolerables.
Y lo peor: ni siquiera cumplimos nuestros objetivos declarados.
¿Detener al populismo de derecha? Lo empoderamos.
¿Mantener mayorías electorales? Las perdimos.
¿Retener a la clase trabajadora? Se fue.
¿Promover crecimiento económico? Lo despreciamos.
¿Crear orden social? Lo desestabilizamos.
Todo lo que tocamos, lo rompimos.
Incluyendo al movimiento progresista mismo.
POSTDATA: UNA ÚLTIMA ADVERTENCIA
A mis amigos que seguirán ignorando esta carta:
Cuando pierdan la próxima elección, no culpen a los votantes.
No culpen a la desinformación.
No culpen al dinero corporativo.
No culpen al racismo/sexismo/fobia del mes.
Mírense al espejo.
Y pregúntense: ¿Por qué nadie quiere lo que estamos vendiendo?
La respuesta les esperará.
Si tienen el coraje de verla.
Atentamente,
Ruy Teixeira
Politólogo
Arquitecto de mapas equivocados
Sobreviviente del naufragio
P.D.: Sé que dirán que esta carta es "dar munición a la derecha" o "traicionar la causa". Que me llamarán hereje. Vendido. Conservador encubierto.
Díganlo si quieren.
Yo seguiré preguntándome: ¿cuántas elecciones más necesitan perder antes de escuchar?
FIN
"El proyecto de la izquierda del siglo XXI ha fracasado profundamente: no detuvo al populismo de derecha, perdió mayorías electorales, perdió la clase trabajadora, y abandonó el crecimiento económico y el mérito. Entre sus errores: apoyo incondicional a inmigración masiva, priorización del clima sin respaldo popular, políticas de identidad radicales, abandono del mérito por equidad forzada, ideología de género en niños. La izquierda perdió su vínculo con el optimismo y el crecimiento, dejándolo en manos de Silicon Valley. Es hora de construir una nueva izquierda basada en sentido común, mérito y bienestar económico."
— Ruy Teixeira, "It's Time for a New Left", Persuasion
Lo que hoy anuncia Luis Redondo en cadena nacional es un atentado directo contra el orden constitucional. El Congreso Nacional no tiene competencia para realizar recuentos electorales. Esa función corresponde exclusivamente al CNE. Pretender hacerlo “porque el decreto es ley” no solo es falso en términos jurídicos, es una burla a la Constitución y a la separación de poderes.
Esto no es un tecnicismo. Es usurpación de funciones, es abuso de poder, es manipulación política del proceso electoral. Cuando el poder legislativo invade funciones electorales, deja de haber democracia y comienza el autoritarismo disfrazado de legalidad.
Hoy es el recuento. Mañana será la anulación de resultados. Pasado mañana, la imposición de gobiernos.
Así comienzan las dictaduras modernas, no con tanques, sino con decretos.
El pueblo hondureño no votó para que el Congreso reescriba los resultados a conveniencia.
Votó para que se respete su voluntad. Esto es peligroso, irresponsable y profundamente antidemocrático.
Quien juega con las reglas del proceso electoral juega con la paz del país.
Honduras no necesita más imposiciones.
Necesita instituciones fuertes, elecciones limpias y respeto a la ley. @1LuzErnestina1@EstradaSelma@BeatrizValleM@manton15@flores_lanza@oscarlestrada@MaribelE59@PesteRana@rogranel@Kamari_hn@talbottlg@TommyZambranoM@HCHTelevDigital@ClaudiaIdania02@DomesticusScrof
Su partido, a través de @MarlonOchoaHN obstaculizó el proceso electoral en cada una de sus etapas precisamente para llegar a provocar esta crisis. Igual que el 2009 quieren guardar las apariencias de defensores de la democracia cuando en realidad son otra cosa.
Recemos por nuestra Honduras. Estamos pagando los platos rotos de una clase política desesperada por retener el poder a como de lugar. Piensen en el pueblo, lo único que quiere es paz, trabajo y bienestar. No mantener a una pandilla de zánganos que no se ganaron el respeto.
Explicación asequible para personas zurdas con bajo coeficiente de inteligencia, para que puedan comprender porqué Estados Unidos puede hacer lo que hizo. 👇🏿
Las Fuerzas Armadas se plegarán a lo que dicta la Constitución de la República y aquello que genere menos crisis en el país. La oposición y una de las consejeras del CNE le montaron una campaña de desprestigio sin precedentes a la institución armada, por lo que deben evitar a toda costa cargar con la responsabilidad de los cagadales de los políticos.
Además, se viene una crisis de legitimidad para el nuevo gobierno, ergo, se tendrá que usar la fuerza para enfrentar a grupos en protesta.
El endeble marco constitucional del país se cierra cada vez más en torno a estas crisis cíclicas. El país necesita adaptarse a una realidad de 3 partidos hegemónicos y sólo un árbitro histórico como las FFAA puede construir escenarios para el equilibrio.
Desconozco lo hablado hoy en el CN pero nunca, jamás en la historia del país, las Fuerzas Armadas se han rebelado contra EEUU y sus instrucciones coloniales para el USS Honduras.
Aunque es martes al mediodía, en este país todo cambia muy rápido.
Veremos.
Perdón? En que país vive? Las fuerzas armadas con su anterior comandante en jefe ha sido lo más triste que he visto en años. Se callaron las marionetas que tenía @PartidoLibre
Las Fuerzas Armadas se plegarán a lo que dicta la Constitución de la República y aquello que genere menos crisis en el país. La oposición y una de las consejeras del CNE le montaron una campaña de desprestigio sin precedentes a la institución armada, por lo que deben evitar a toda costa cargar con la responsabilidad de los cagadales de los políticos.
Además, se viene una crisis de legitimidad para el nuevo gobierno, ergo, se tendrá que usar la fuerza para enfrentar a grupos en protesta.
El endeble marco constitucional del país se cierra cada vez más en torno a estas crisis cíclicas. El país necesita adaptarse a una realidad de 3 partidos hegemónicos y sólo un árbitro histórico como las FFAA puede construir escenarios para el equilibrio.
Desconozco lo hablado hoy en el CN pero nunca, jamás en la historia del país, las Fuerzas Armadas se han rebelado contra EEUU y sus instrucciones coloniales para el USS Honduras.
Aunque es martes al mediodía, en este país todo cambia muy rápido.
Veremos.
Las perversas Jezabeles....
Que el pueblo nunca olvide el rostro de las Señoras Operarias del Crimen Organizado Transnacional que se robaron nuestro derecho a decidir y nuestra voluntad a través de la ejecución de un Golpe de Estado Electoral. Nos están imponiendo un resultado que constituye el Restablecimiento del Narco-Estado de JOH y el Criminal Partido Nacional.
Solo la profunda conciencia ciudadana, la unidad popular, la lucha y movilización permanente del pueblo hondureño podrá frenar la oscuridad que se cierne sobre toda Honduras..
#Honduras #NoAlGolpeElectoral #FUERAJOH #FueraTrump