Lionel Andrés Messi Cuccittini es el único jugador de la historia al cual siempre se le exigió estar al nivel de generaciones pasadas (Maradona, Pelé) y a las generaciones futuras (Mbappé, Haaland).
Y nunca falló, siempre fue mejor.
Dear Messi, Thanks for giving us a childhood, a million highlights, and endless debates. Football was simply better because you were in it. Forever the GOAT. 🐐🇦🇷
Terminaron las funciones mundialistas del mejor jugador de toda la historia. Las Copas del Mundo no serán lo mismo sin ti, Lionel. Los Mundiales te extrañarán toda la vida. GRACIAS ETERNAS.
Lionel Messi se despide de su sexta y última Copa del Mundo. Entre lágrimas. Completó el fútbol, pero duele. Aquí, en Nueva Jersey, en este mismo estadio, hace diez años, tras perder su cuarta final consecutiva con Argentina, Messi, tan criticado, renunció a la selección. “Ya está, no es para mí”. Ya llegaba a los 30. Y dos años después, a los 32, Argentina hizo un papelón en Rusia en un vestuario que no supo manejar Sampaoli. Pero ahí, entre la multitud, en silencio, estaba Scaloni como parte de ese cuerpo técnico. Tras la eliminación, los comentaristas de todos los canales decían lo mismo: “Este fue el último Mundial de Lionel Messi”. Pero le quedaban dos más. Dos más disfrutándolo, dominando y dejando claro que este es el mejor futbolista de todos los tiempos.
En este estadio hace diez años Messi creyó que todo terminó, pero ahora sí dio la vuelta y si acabó. Pero como debía ser. Las lágrimas de Messi son las nuestras, de niños que, en estos veinte años con él en la cima de la pirámide alimenticia, nos hicimos hombres.
Hombres para relacionarnos con un nuevo fútbol sin Lionel Messi.
Que te voy a decir ídolo, nos hiciste creer a todos que era posible una vez más. Con 39 años fuiste el mejor jugador de la Copa del Mundo. Nos diste todo, nos hiciste volver a ilusionarnos y nos diste lo mejor durante 20 años. Si este fue el último baile, gracias por todo Lionel.
Y aunque ya no tiene absolutamente nada que demostrar, siempre es doloroso ver así al mejor jugador de todos los tiempos.
Cabeza arriba, Lionel.
El mejor de todos siempre tiene que estar con la cabeza arriba.
Después de todo lo que le diste a Argentina y al fútbol en general, lo único que se te puede decir es: GRACIAS.
Gracias por tu magia. Gracias por tu consistencia. Gracias por tu disciplina. Gracias por tu profesionalismo. Gracias por ser un caballero del juego. Y gracias por enseñarnos a NUNCA rendirnos.
Hoy se apagó el sueño del bicampeonato del mundo, pero la historia no se borra. Y tu nombre siempre será el primero en el libro dorado del fútbol.
FUISTE, ERES Y SIEMPRE SERÁS EL MÁS GRANDE.
GRACIAS ETERNAS.
Y justo después de recibir la medalla de plata como SUBCAMPEÓN DEL MUNDO, Lionel Messi simplemente no pudo contener las lágrimas. Justo en ese preciso momento, justo en ese instante, el GOAT se dio cuenta que su historia en Mundiales llegó a su fin.
El 10 sabe perfectamente que completó el juego en Qatar 2022, pero quería darle una última alegría a todo el pueblo argentino. Las lágrimas de tristeza porque sabe que su recorrido en el torneo más importante que existe finalizó. Las lágrimas de un campeón al que SIEMPRE le dolerán las derrotas. Las lágrimas del final del viaje inolvidable.
Las lágrimas del único y verdadero rey del juego.
DIRECTO AL CORAZÓN DEL PLANETA FÚTBOL.
La foto que el planeta entero estaba esperando. La foto para la historia. La foto icónica. El encuentro entre Lionel Messi y Lamine Yamal en la final de la Copa del Mundo. El mejor futbolista de todos los tiempos y el mejor jugador joven del planeta. El GOAT y El Elegido enfrentándose en el partido más importante que existe. No se puede escribir un mejor guion. El último baile de Lio y el primer baile de Lamine no podían tener un mejor cierre. Las sonrisas de ambos lo dicen absolutamente todo. Gracias por tanto, fútbol. Exceso de magia. EXCESO DE AURA.