La Reina Sofía, que se encuentra en Miami para asistir a la presentación en Florida de la iniciativa “America&Spain250”, organizado por el Queen Sofía Spanish Institute, ha tenido la ocasión de saludar y desear suerte a Carlos Alcaraz y a Rafa Jódar en el Miami Open.
Plan de Recuperación Estratégica del Sector Petrolero
Visión: restaurar la soberanía energética de Venezuela y convertir la industria petrolera en la "locomotora" del crecimiento nacional, alcanzando una meta de producción de 11 millones de barriles diarios (MMbpd).
I. Marco de Inversión y Producción
Para transformar el potencial de las reservas en realidad económica, se propone un esquema de inversión masiva en dos fases:
Fase de Estabilización: inversión de $100 mil millones para rehabilitar la infraestructura existente y aumentar la producción en 1 MMbpd a corto plazo.
Fase de Expansión Global: inversión de $1 billón ($1T) para escalar la capacidad en 10 MMbpd adicionales, consolidando un total de 11 MMbpd.
El Efecto Multiplicador: Bajo el principio de que cada $1 invertido en petróleo genera $2 en la economía no petrolera, esta inversión inyectará dinamismo a sectores históricamente estancados.
II. Sectores No Petroleros Beneficiados
La reactivación petrolera actuará como un catalizador para los siguientes sectores clave:
Infraestructura y Construcción: reconstrucción de refinerías, oleoductos, puertos y viviendas para la fuerza laboral.
Manufactura y Metalmecánica: demanda masiva de tuberías, válvulas, herramientas y repuestos de fabricación nacional.
Tecnología y Servicios: implementación de sistemas de monitoreo digital, ciberseguridad industrial y logística avanzada.
Agricultura y Alimentación: El aumento del poder adquisitivo y la mejora en la distribución de combustible revitalizarán el campo venezolano.
III. Condiciones de Viabilidad (Prioridades Políticas)
Para atraer los capitales de corporaciones transnacionales (especialmente de EE. UU.), se deben cumplir tres condiciones innegociables:
Levantamiento de Sanciones: eliminación inmediata de las restricciones financieras para permitir el flujo de caja y la exportación legal.
Seguridad Jurídica: promoción de inversiones agresivas de empresas estadounidenses mediante un marco legal transparente y estable.
Paz Social y Política: liberación de todos los presos políticos como señal de normalización institucional y respeto a los derechos humanos.
Conclusión
Este plan no busca solo extraer crudo, sino utilizar la renta petrolera para reconstruir el tejido industrial de Venezuela. La meta de 11 MMbpd posicionaría al país como un gigante energético global, capaz de financiar su propio desarrollo integral.
La extracción de Maduro, lo que vino después y Venezuela como Ave Fénix
Al concluir la II Guerra Mundial, Alemania quedó devastada y, como sabemos, también dividida en dos bloques: uno sería controlado por la Unión Soviética y el otro por Estados Unidos y, eventualmente, este último junto con la OTAN. Sabemos que el trozo oriental nunca levantó cabeza, ya que el virus del comunismo operó su efecto letal y nada bueno crece como consecuencia.
En cambio, el lado Occidental floreció como nunca antes, transformándose esa Alemania en la primera potencia económica de Europa. Para lograrlo, los Estados Unidos tuvieron que hilar muy fino, cuidando que la operatividad del Estado no se interrumpiera y que el descontento no se transformara en un potencial conflicto civil. Con el pañuelo en la nariz, optaron por permitir que los nazis continuaran en sus cargos ejecutivos y burocráticos, salvo los criminales de guerra que fueron sometidos a los juicios de Nüremberg.
Algo enseña esta historia, que al final se fundamenta en un rasgo intrínseco de la naturaleza humana, que el gran José Ortega y Gasset encapsuló en una idea inmortal: “Yo soy yo y mis circunstancias”.
Toda persona tiene luz y sombra, toda persona ha tenido que hacer cosas en la vida que quizás en otras circunstancias jamás habría hecho. Formar parte de una Estado criminal no es ideal para nadie que tenga valores humanos en su sitio, pero a veces las circunstancias de la vida empujan a tomar decisiones a partir de un tema de supervivencia. En Alemania, para poder ejercer la academia, o ganarse el pan en prácticamente cualquier otro oficio, el carnet del partido nazi era obligatorio. ¿Significa que esas personas eran malas? ¿Significa que también fueron responsables del holocausto?
La respuesta es obvia. No, no lo fueron. Eran personas normales, de carne y hueso, que tenían que poner pan sobre la mesa para que sus familias no murieran de mengua.
En Venezuela, el inmenso caudal humano que forma parte de la estructura estatal no comulga con los crímenes del chavismo, ni son revolucionarios dispuestos a irse al monte a echar tiros y poner bombas.
Con las fuerzas insurgentes ocurre algo distinto, pero similar en algunos aspectos. Sí, esos sujetos pueden calificarse como “malandros”, capaces de asesinar a cualquiera a cambio de un puñado de dólares. Pero también es cierto que forman parte de un sistema jerárquico que funciona con órdenes y fuerza. Allí, en ese universo, manda quien detente el poder, así de simple. Si el poder lo tiene un chavista, obedecen al chavista. Si el poder lo detenta un “gringo”, entonces obedecen al “gringo”.
Y lo mismo puede decirse de los “militares” educados dentro del “proceso”. Son máquinas descerebradas que atienden la orden de quien mande, no importa si este es rojo o es azul. Lo que interesa para ellos es que quien les ordene, tenga a “Dios agarrado por la chiva”.
Ahora pasemos a Venezuela y lo ocurrido a partir del día de ayer. Y hago una aclaratoria antes de continuar: todavía el panorama es incierto, hay poca información y se hace cuesta arriba realizar análisis fundamentados en suficientes elementos comprobados como para que las premisas sean universales y firmes.
No obstante, me atreveré a evaluar los hechos a partir de mis intuiciones personales y la experiencia que me ha dado la vida en mis cortos años de existencia (para un creyente en la longevidad centenaria, esta afirmación tiene algo de fundamento).
La operación de extracción de Maduro fue impecable, con un nivel de excelencia perfecto: 100% de éxito, 0% de error. Implicó neutralizar de forma simultánea todos y cada uno de los puntos sensibles del asunto militar y capturar al jefe del proceso y su pareja sin un rasguño y cero bajas inocentes.
Una operación de ese calibre implica un trabajo de inteligencia previa solo realizable por personas con un IQ notable y un estándar de profesionalismo solo observable por personas que rompen todos los moldes.
Si hacemos el símil con el deporte, las personas involucradas en esta operación son el equivalente a un Michael Phelps, un Pelé; en la música: a Beethoven y Wagner; en ciencia: a Oppenheimer y Einstein; en Literatura: a Cervantes, Shakespeare y Borges. Es tan simple como esto: en esta operación no hubo ni improvisadores ni idiotas.
Y, en consecuencia, creo que lo mínimo que podemos hacer es deducir que el equipo de cerebros detrás de todo esto ha pensado en todas y cada una de los elementos que se tienen que tener en cuenta para lograr el objetivo final: liberar al país y hacer “Venezuela great again”.
¿Por qué dejaron a Delcy? ¿Por qué Diosdado todavía camina? ¿No iban acaso a desmontar al narco Estado? ¿Por qué se despreció al supuesto gobierno legítimo de Venezuela?
Para capturar a Maduro como lo hicieron, altos jerarcas del chavismo tienen que estar involucrados y han de tener pactos concretos con Estados Unidos.
Delcy Rodríguez es intragable para cualquier persona decente, pero tiene dos puntos a su favor: 1) Maneja información crucial para comprender los detalles del proceso; 2) Es inteligente como lo puede ser un zorro viejo, o una rata de laboratorio: capacidades intelectuales nada despreciables.
Y para desmontar al “proceso” de raíz, lo primero que se tiene que hacer es conocerlo de raíz, y para eso Delcy puede ser una ficha fundamental en el juego de Trump.
¿Por qué Diosdado? El conductor de “El Mazo Dando” tiene también dos aspectos que son en extremo necesarios: 1) Pleno control de los grupos insurgentes y 2) Un IQ muy elevado, al punto de que me atrevería a decir que se trata de la inteligencia más sofisticada del chavismo.
La única forma de evitar una guerra civil en Venezuela, una cascada de sangre infinita y atemporal, es teniendo la capacidad de frenar la insurgencia y mantenerla pacificada.
A juzgar por la paz que se respira hoy en las calles del país, que hasta los “deliverys” funcionan con naturalidad, este objetivo de control de la insurgencia hasta ahora se ha logrado y eso solo tiene una explicación: Diosdado ha entendido que debe colaborar con Estados Unidos.
Y con respecto al Narcoestado, he de hacer una pausa aquí para decirles algo de forma categórica: el narcotráfico no se elimina, al narcotráfico se le controla, ya que lo otro es imposible. Y lo que se controla del narcotráfico son las rutas: de dónde salen las drogas y a dónde llegan.
El objetivo de toda nación que padece este flagelo es asegurarse de que las rutas sean las correctas para disminuir los costos y maximizar los beneficios. Eso logró la CIA durante años en Occidente, y cuando en Colombia quisieron ponerse contestones, decapitaron a Pablo Escobar y pusieron a los demás en sintonía.
Y algo muy elocuente puede inferirse de lo que estamos viendo desde ayer: Estados Unidos negoció con Rusia y con China: de otra manera, la operación de extracción hubiera sido inviable, ya que estamos hablando de bombas nucleares y cuando eso esto en juego: no se juega a vaqueros e indios.
Con Rusia tiene que haber habido una negociación directa con Putin para asegurarle Crimea y el Donbás; y con China: la garantía de negocios petroleros y en todas las áreas de la economía, que para el genial Xi Jinping es conveniente, dado que de otra forma los miles y miles de millones de dólares que tiene de acreencia con Venezuela difícilmente podrían honrarse.
Una reactivación agresiva del aparato productivo venezolano, es un escenario ganar/ganar para los chinos y para eso las inversiones de Estados Unidos vienen como anillo al dedo.
Aparte de que teniendo a EEUU de aliado, se garantiza la apertura del espacio aéreo, el libre flujo comercial en los mares y el levantamiento de sanciones económicas que “entaponan” las posibilidades de crecimiento. Comienzan a fluir los bienes y servicios en Venezuela, se incrementan los suministros de medicinas y alimentos: la gente comienza a sentir un cambio positivo en sus vidas, y esto es clave para que el fin perseguido por Trump se cumpla.
Y la cereza del pastel: Cuba queda eliminada del panorama y con ello el control absoluto que dicho régimen tiene de todos los procesos de identificación nacional, el padrón electoral, y demás asuntos que tienen que ver con el espionaje de ciudadanos y el “Big Brother”.
¿Por qué Trump desprecia a la “oposición” encabezada por un supuesto presidente legítimo?
En 2019, el presidente de los Estados Unidos reconoció la legitimidad del gobierno interino, convenció a más de sesenta países para que desconocieran a Maduro, al que le puso precio a su cabeza; invitó al presidente interino dos veces a la Casa Blanca y una vez a la sesión conjunta del Congreso estadounidense. Además autorizó miles de millones de dólares en ayudas humanitarias, y le permitió, a dicho gobierno interino, el control total de los activos de Venezuela en USA.
¿Y qué sucedió? Las ayudas humanitarias no llegaron a su destino, los activos fueron usados para beneficios inconfesables y el presidente interino y todo el universo que gravitaba con este crearon, en plena campaña electoral estadounidense, un grupo llamado “Venezolanos con Biden”, clavándole a la espalda de Trump una puñalada más vil que la que las 23 que recibió Julio César.
Y para rematar. Cuatro años después, apenas ganando de nuevo la elección presidencial, ¿qué hace el flamante “presidente legítimo de Venezuela”? Le ponen a su disposición un vuelo directo y le autorizan unos viáticos para que con su caminar pausado y su voz de beato enclaustrado viaje a Washington para reunirse rapidito, antes de que se vaya, con nada más y nada menos que ‘’sleepy Joe”, el hombre más despreciado y detestado por el nuevo inquilino de la Casa Blanca.
Como si la puñalada de 2020 no hubiera sido suficiente, este señor, amante de las guacamayas y los riegos de helechos, empuña el arma y la asesta donde más duele: en la herida que nunca cicatrizará y con razones más que justificadas. “Me estafas una vez y es tu culpa. Me estafas dos veces, y la culpa es mía”.
Si algo tiene Trump es que no es idiota. Algo aprendió del universo de chacales, cuervos, zamuros, ratas y culebras que constituye el ecosistema de la “oposición” venezolana, esa misma que viene traicionando a Venezuela desde que en 1992 le dio un golpe de Estado a CAP, el presidente que nos estaba convirtiendo en un país del Primer Mundo, para traer al escenario a un asesino de venezolanos, a quien perdonaron sus crímenes, vistieron como “gentleman” y llevaron hasta Miraflores, para que pusiera en marcha su plan de destrucción.
Se trata de la misma oposición que miró para otro lado con los crímenes de Puente Llaguno, ignoró el teatro farsante llamado “democracia venezolana” y se prestó encantada para participar en todos y cada uno de los circos electorales que atornillaron a la tiranía en el poder, limpiando delitos y haciéndolos potables para el mundo; mientras bailaban con sus colmillos afilados en el festín de Cadivi y llenaban sus arcas personales con el dinero de los “espacios” que les concedía el tirano para maquillar su fealdad, y con los aportes millonarios que cada una de las incontables campañas electorales suponían.
Además y algo muy importante que la gente parece no tomar en cuenta en sus ecuaciones mentales: ¿A cuenta de qué se va a reconocer el gobierno del “guacamayato” (Lara Farías dixit.) si el mismo es producto de un proceso que está viciado de nulidad absoluta? ¿Es que acaso puede tomarse en serio un sistema donde las máquinas son manipuladas, donde el padrón está inflado con millones de fantasmas y los árbitros son más putas que las que prestan sus servicios en lugares como La Libertador y La Solano? ¿Se le da el título a un boxeador que participa en una pelea comprada? ¿Se considera esa “pelea” una pelea de verdad?
¿Las actas? Por Dios!!! ¿Qué actas ni que “ocho cuarto”? Esas actas tienen menos valor que el papel higiénico que usó Maduro en el USS Iwo Jima. Pretender lo contrario, es no comprender ni un ápice lo que ha sucedido en Venezuela en los últimos 34 años.
¿Y qué pasará con tanto corrupto que se ha devorado el erario nacional? Aquí pienso en lo que mis amigos estoicos me han enseñado: la vida se encarga de poner las cosas en su sitio. A “cada cochino le llega su hora”. Estos no son momentos de pensar en eso. Pero tengan la seguridad de que tarde o temprano la van a pagar.
Por los momentos, hay motivos para celebrar: Maduro está en un calabozo esperando su sentencia; Cuba está fuera del juego; Rusia y China no molestarán, y Estados Unidos, nuestro más parecido hermano cultural, está a cargo del proceso.
Esto implica que las nubes se disipan y se ve un horizonte distinto: uno donde el “Make Venezuela great again” no suena a Utopía y sí a una posibilidad muy real.
A juzgar por la inteligencia impecable que estuvo detrás de los que vimos ayer, tenemos razones para confiar que todo irá fluyendo al paso necesario y que nuestra nación resucitará como el Ave Fénix.
Que Dios nos bendiga a todos.
https://t.co/IZop9sIGSQ
You see a lot claims that Venezuela has nothing to do with drugs because most of the fentanyl comes from elsewhere. I want to address this:
First off, fentanyl isn't the only drug in the world and there is still fentanyl coming from Venezuela (or at least there was).
Second, cocaine, which is the main drug trafficked out of Venezuela, is a profit center for all of the Latin America cartels. If you cut out the money from cocaine (or even reduce it) you substantially weaken the cartels overall. Also, cocaine is bad too!
Third, yes, a lot of fentanyl is coming out of Mexico. That continues to be a focus of our policy in Mexico and is a reason why President Trump shut the border on day one.
Fourth, I see a lot of criticism about oil. About 20 years ago, Venezuela expropriated American oil property and until recently used that stolen property to get rich and fund their narcoterrorist activities. I understand the anxiety over the use of military force, but are we just supposed to allow a communist to steal our stuff in our hemisphere and do nothing? Great powers don't act like that.
The United States, thanks to President Trump's leadership, is a great power again. Everyone should take note.
Las bombas de la esperanza
Tras escuchar las palabras del presidente Donald J. Trump, considero que Venezuela tiene sólidas razones para sentir esperanza.
La operación que se llevó a cabo en la madrugada de hoy fue realizada tomando en cuenta el fundamento esencial: no se trató de una acción de guerra, sino una operación policial, comandada por la Secretaría de Justicia de los EEUU a través de la DEA, con asistencia de la Secretaría de Guerra para prestar la logística y la tecnología.
Fue una operación limpia, concentrándose solo en la neutralización de los centros militares del régimen y cuidando al máximo las vidas humanas inocentes. El tirano Maduro y su pareja, cual roedores rabiosos, fueron capturados justo antes de que pudieran resguardarse en su madriguera y puesto a las órdenes de la justicia, para que se les aplique todo el peso de la ley y paguen como debe ser por los terribles crímenes de los que son responsables directos.
El presidente Trump, recordándonos a la persona que tanto apoyamos durante su primer mandato, se reivindicó en un “dos por tres” cuando despejó cualquier duda sobre lo que va a ocurrir a continuación.
El problema que yo veía antes de hoy, era “el día después”. Tras la estafa perpetrada por el gobierno interino del “jugador de Pádel”, quedó claro que esa gente no tenía ni la capacidad moral ni la intelectual para conducir ningún tipo de proceso en Venezuela.
Cuando en las elecciones de 2024, se nombró a dedo por lo más nefasto de la política nacional, a una persona sin ningún mérito ni capacidad para el rol que debía desempeñar, supe que con él se resucitaba al universo envenenado que se apoderó de la ayuda humanitaria y se enriqueció con los activos de Venezuela en el exterior.
Pretender que esa gente tuviese la capacidad para tomar las riendas del país en un escenario tan delicado como el que vivimos, constituía una pesadilla de dimensiones dantescas. Esa alternativa hubiese abierto una caja de Pandora, de la cual emergerían los peores demonios. Hubiese sido peor la medicina que la enfermedad.
Ese escenario profundizaría la tragedia venezolana, condenando al país a un número incierto de años de conflictos interminables, donde el éxodo se multiplicaría, las escasez profundizado y el aislamiento llevado a un nivel donde Venezuela no tendría vida alguna.
Pero en el momento en que Trump habló de tomar las riendas del proceso y que Estados Unidos se encargue en directo de la reconstrucción, entonces allí pasamos a otra dimensión, allí sí estamos hablando de las Grandes Ligas.
Lo que Trump explicó fue aplicar en Venezuela la formula genial que Estados Unidos empleó para reconstruir a Japón después de la Segunda Guerra Mundial: se designó al General Douglas MacArthur como Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas («SCAP»), liderando la ocupación de 1945 a 1951, donde tuvo la responsabilidad de desmilitarizar al país y ejecutar la democratización y la reconstrucción a partir de cambios neurálgicos, respetando la figura simbólica del Emperador.
Estados Unidos fue la máxima autoridad militar y política, teniendo a su cargo cada uno de los elementos esenciales de la vida japonesa. Impulsó una nueva base jurídica, hizo que el país depusiera las armas y estableció un sistema parlamentario con sufragio universal. Disolvió el ejército imperial. Conservó al Emperador Hirohito como símbolo de unidad, pero despojado de poder divino y político, haciendo posible la transición. Así mismo, aplicó reformas socioeconómicas y promovió la disolución de los grandes conglomerados (“Zaibatsu”) y la creación de sindicatos, abriendo las compuertas para un desarrollo económico meteórico, que hizo de la nación nipona una de las principales potencias económicas del planeta.
Estados Unidos, con el liderazgo ejecutivo y moral de MacArthur, fue el arquitecto de la transformación de Japón y podemos afirmar que el proceso fue impecable y admirable bajo cualquier óptica.
Cuando Trump afirmó que sería Estados Unidos la que tomaría las riendas de Venezuela, hasta hacerla una nación grande y poderosa: «Make Venezuela great again», a partir de la reivindicación de la propiedad privada despojada a sus legítimos dueños, venezolanos y extranjeros; usando como locomotora del proceso al sector energético, hizo que en mi mente brillaran las posibilidades que tenemos como nación para convertirnos a la vuelta de la esquina en uno de los países más admirados del mundo, porque lo tenemos todo para lograrlo, incluyendo el aprendizaje cultural tras tres décadas de traiciones, penurias y torpezas.
Las palabras de Trump resucitaron el plan energético puesto en práctica por Andrés Sosa Pietri en 1990, y que de manera tan traumática fue abortado con el intento de golpe llevado a cabo por Chávez en 1992.
Las palabras de Trump trajeron a la memoria a ese hombre luchador que fue Franklin Brito, a quien le asesinaron el alma y luego el cuerpo cuando le despojaron de sus tierras.
Las palabras de Trump trajeron a la memoria las decenas de empresarios venezolanos a quienes de un plumazo les arrancaron sus esfuerzos y patrimonios cultivados con años y años de sacrificios.
Las palabras de Trump también recordaron por qué es importante que Estados Unidos comprenda la importancia de no permitir el avance del comunismo en el planeta y el asentamiento de regímenes criminales en las naciones occidentales.
El discurso de hoy, nos presentó a un estadista en pleno uso de sus facultades mentales, claro y preciso en el rol que tiene como potencia y lo más importante: que detrás de lo ocurrido hoy en Venezuela, hay inteligencia de la buena: gente competente diseñando y ejecutando estrategias sin improvisaciones y con el claro entendimiento de que un proceso tan delicado e histórico no puede dejarse en manos de personas incompetentes, estúpidas y/o inmorales.
Obvio que aún falta mucha tela que cortar para tener un panorama más claro y realizar un análisis más completo, a partir de mayores elementos a considerar.
Pero hoy es un día de júbilo. Creo que tenemos sólidas razones para estar optimistas.
Que Dios nos bendiga todos.
https://t.co/herk7WDoYe
Ahora toda la progresía mundial, condenando la extracción de Maduro. Soy venezolana, vivo en Vzla y desde mi casa fui testigo de los bombardeos. No hubo bajas ni respuesta. Fue una operación impecable. Y se llevaron a unos delincuentes, usurpadores, criminales. Aquí, celebramos!
A propósito del impecable discurso de Ana Corina Sosa Machado @anacorinasosa en Oslo. Estamos tan acostumbrados a la vulgaridad, a los gritos, a los insultos, a las malas palabras, a la gente sin preparación, sin cultura, soez, que cuando encontramos lo contrario, personas formadas, que se expresan con el tono correcto, con las palabras precisas, sin agredir ni ofender, con respeto, nos sorprende. Olvidamos que eso en realidad es lo normal. Lo verdaderamente anormal es haber vivido durante casi tres décadas en medio del desorden, la grosería y la falta de valores.
Ojalá que nuestro país logre recuperar lo que alguna vez fue, los valores, el respeto, el amor por la educación y los modales. Que podamos no solo volver a lo que éramos, sino mejorar aquello que habíamos descuidado y construir una sociedad donde la cortesía, la preparación y la cultura sean nuevamente la norma y no la excepción que nos sorprende.
Porque eso es lo que soñamos para nuestra Venezuela tierra de gracia, un país donde la cortesía, la cultura y el respeto sean la norma y donde podamos vivir con orgullo, dignidad y esperanza en cada palabra y cada gesto. Amén 🙏🏼
Alexa Gómez 💛💙♥️
Nuestra peregrina favorita ha dejado un vídeo que realmente te llega al corazón.
Si os gusta lo que hace no dudéis en ir a sus redes sociales y darle un like, o seguidla, o simplemente comentadle que os gusta lo que hace.
Ojalá más como ella.
Buen camino!!
@MariaCorinaYA Al dictador Maduro le va a tocar crear miles y miles de cárceles para encerrar a todos los venezolanos, porque todos estamos con María Corina, ganamos y VAMOS A COBRAR.
ESTO ES HASTA EL FINAL. 🇻🇪