🌀Editorial: Las víctimas como botín: el fortín político que @petrogustavo permitió
La corrupción en la Unidad para las Víctimas @UnidadVictimas no fue un accidente ni un error administrativo. Fue un modelo de captura política advertido con antelación, tolerado desde el poder central y ejecutado desde las regiones. Y, una vez más, el presidente Gustavo Petro le falló al país y, sobre todo, a las víctimas del conflicto armado.
La insubsistencia de Adith Rafael Romero Polanco no limpia la escena del crimen institucional. Apenas confirma que el escándalo se volvió imposible de ocultar. Romero nunca fue un director técnico ni independiente. Fue un operador político, sin experiencia en atención a víctimas, con antecedentes cuestionados en la administración pública local y con claros vínculos con clanes políticos de Santander, particularmente de Barrancabermeja.
Un director con padrino político
Las investigaciones periodísticas revelaron lo que en los territorios ya se sabía: Romero Polanco era cercano y funcional al senador Gustavo Moreno @GustavoMoreno__ , convirtiendo a la Unidad para las Víctimas en un fortín político al servicio de su proyecto regional. Bajo esa lógica, la entidad dejó de responder a criterios técnicos y humanitarios y pasó a operar como plataforma de contratación y distribución de cuotas.
La contratación masiva, acelerada y dirigida —por montos millonarios y en tiempos atípicos— no fue casual. Respondió a una estrategia de fortalecimiento electoral, en la que los recursos destinados a la reparación de las víctimas terminaron financiando lealtades, favores y estructuras políticas.
Barrancabermeja: el laboratorio del clientelismo
Ese esquema no nació en Bogotá. Tiene raíces claras en Santander y, de forma particular, en Barrancabermeja. Allí aparece un nombre que resume una forma de hacer política: Alfonso Eljach Manrique @alfonsoEl. Bajo administraciones locales marcadas por señalamientos de corrupción, se consolidaron redes de contratación, intermediación política y control burocrático que luego se proyectaron a nivel nacional.
La Unidad para las Víctimas terminó absorbida por esa lógica: contratos para aliados, cargos para recomendados, presupuesto público convertido en empresariado político. Las víctimas, otra vez, quedaron relegadas a discursos.
La Mesa para las Víctimas (@mesanalvictimas): el silencio que revictimiza
Pero la responsabilidad no se agota en el director ni en los clanes. Los integrantes de la Mesa para las Víctimas conocía lo que estaba ocurriendo, paradojicamente las victimas que representan a las victimas. Tenía información sobre la contratación irregular, sobre el direccionamiento político y sobre el uso indebido de la entidad. No denunció. Calló.
Ese silencio no es neutral. Es complicidad por omisión. Cuando quienes representan a las víctimas prefieren no incomodar al poder, traicionan su mandato y revictimizan a quienes dicen defender.
Petro, advertido y responsable
Aquí está el punto más grave: Gustavo Petro fue advertido. Se le dijo que Romero Polanco no tenía la experiencia, que su paso por la administración local estaba manchado por escándalos, que su cercanía con clanes políticos y organizaciones criminales era evidente (asi se evidencio contratando a un subdirector con procesos judiciales activos señalado de testaferro del ELN). Aun así, lo sostuvo en el cargo.
La insubsistencia tardía no es una corrección. Es un reconocimiento implícito del error, pero sin asumir responsabilidades políticas. No se trata de un funcionario que falló solo; se trata de un Gobierno que decidió ignorar las alertas y permitió que una entidad clave para la justicia transicional fuera capturada. Otro funcionario de alto nivel, de una entidad sensible, sale por corrupción.
No fue un error: fue un sistema
Lo ocurrido en la Unidad para las Víctimas no es un caso aislado. Es parte de un patrón: entidades sociales convertidas en botín, clanes regionales operando con recursos nacionales, veedurías silentes y un Ejecutivo que actúa solo cuando el escándalo estalla.
Aquí no hubo improvisación. Hubo decisión política.
No hubo desconocimiento. Hubo advertencias ignoradas.
No hubo reparación. Hubo saqueo institucional.
Robar en la Unidad para las Víctimas no es solo corrupción. Es violencia institucional. Es usar el dolor ajeno como moneda de cambio. Es traicionar la promesa de justicia y dignidad que el Estado le debe a millones de colombianos.
Mientras no se investigue a fondo la red política que capturó la entidad, mientras no se establezcan responsabilidades claras —incluidas las del Gobierno que nombró y sostuvo al director— y mientras la Mesa para las Víctimas no explique su silencio, la conclusión será inevitable:
En Colombia, incluso las víctimas pueden ser usadas como botín político.
Y cuando eso ocurre, fracasa el Estado y fracasa el Presidente.
Socializamos la Alerta Temprana 013 de 2025 sobre riesgo electoral en el Consejo de Seguridad Departamental en Tunja, la cual advierte sobre escenarios que podrían afectar el desarrollo libre, seguro y en condiciones de igualdad de los procesos electorales de 2026.
En este espacio identificamos riesgos como la presencia e influencia de grupos armados ilegales, la violencia política, la interferencia y el control territorial, así como amenazas contra liderazgos sociales, defensores de derechos humanos y poblaciones históricamente vulnerables, que podrían ver limitada su participación política.
Tremendo golpe a la Defensoría del Pueblo, una de las pocas entidades que deberían ser intocables por su permanente ayuda a la mayoría de los problemas de los colombianos.
Sobre este tema, varias aclaraciones:
- El mapa que presenta @TheEconomist no es de la Defensoría del Pueblo. Es una elaboración de ellos que se basa en un documento publicado antes de mi llegada a la institución.
- El mapa de @TheEconomist simplifica una realidad que no corresponde a la lectura del sistema de alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo. Iguala en color rojo todas las zonas del país, haciendo parecer que el riesgo es extremo en todos los municipios o que los grupos tienen control general en todos ellos. Ninguna de estas dos conclusiones es cierta.
- El Sistema de Alertas Tempranas no identifica ubicaciones exactas de grupos armados, sino que señala los municipios donde existe riesgo de afectaciones a la población civil, en virtud de su enfoque preventivo.
- @TheEconomist no consultó a la Defensoría del Pueblo para la publicación. Una vez la conocimos, expresamos al medio de comunicación nuestra preocupación. Esperamos que tomen medidas.
- Por las razones anteriores, hace unos días comenté una publicación de @ideaspaz que analiza el artículo de @TheEconomist: https://t.co/1bMyFEcAoZ.
Presidente @petrogustavo, la situación del país es muy grave y no hay que simplificarla, pero tampoco minimizarla. Es importante que podamos seguir debatiendo estos temas en reuniones de coordinación interinstitucional para que se atiendan efectivamente las recomendaciones de las Alertas Tempranas.
@lasillavacia
Compartimos con los funcionarios públicos los estándares internacionales de derechos humanos, en desarrollo del proceso de construcción de indicadores para el goce efectivo de derechos humanos
⏱️ 90' ¡Rugido del Tigre para que el Clásico Capitalino sea Azul y Blancoooooooo! 🐯⚽💙🔥 ¡VAMOS MILLONARIOS DE MI CORAZOOOOOOÓN!
𝑆𝑖𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒, Siempre Millonarios Ⓜ️
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Fallece el papa francisco 1936 - 2025 (88 años)
Descansa en paz papa Francisco 🕊️
Este fué uno de los momentos más impactantes del pontificado del Papa Francisco.
La ceremonia fue llevada en marzo de 2020, en el momento más crítico de la pandemia.