#EEOpinion Doce del patíbulo| EL ESPECTADOR
¿Por qué nadie habla de la violencia sexual en El Aro?
Proteger la memoria del conflicto, hoy más que nunca.🗞📰
Vía @elespectador 1/2
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Es hora de “silenciar” a Petro. No censurarlo: ignorarlo. Bajarle el volumen a teorías, conspiraciones y paranoias. Durante 4 años fue escuchado y validado como presidente. Estuvimos en modo alerta, tratando de entender, descifrar y encontrar lógica donde a veces ni siquiera había ortografía. Ahora toca pasar la página y mirar hacia adelante, sin el eco de quien no acepta el final.
Les dejo mi columna en @larepublica_co
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La anunciada creación de bloques de seguridad, sumada a un presidente electo que ha reivindicado el paramilitarismo y prometió “destripar” a la izquierda, obliga a encender las alertas.
Colombia ya conoció el exterminio de la oposición, las desapariciones forzadas y la limpieza social. Esa tragedia no puede repetirse.
El nuevo canciller no parece valorar la libertad de prensa, ni la democracia.
¿Ahora que tanto se han quejado y con razón de la actitud de Petro desconociendo los resultados de la elección, podemos estar de acuerdo en que Bukele NO ES NINGÚN DEMÓCRATA, sino todo lo contrario?
Soros, el maestro del caos.
Al canciller Omar Bula lo están atacando porque ha sido crítico de George Soros. Perfecto, hablemos entonces de Soros. Empecemos por lo jurídico. En 2002 la justicia francesa condenó a Soros por uso de información privilegiada. Cosa juzgada.
Pero su verdadera historia empezó en 1992. Soros apostó en contra de la libra esterlina y quebró al Banco de Inglaterra. Tomó libras prestadas, las vendió masivamente, compró otras monedas y apostó a que el Banco no podría sostener la paridad. Cuando la confianza se rompió, la libra cayó y Soros se embolsó cerca de mil millones de dólares. Esa es la esencia brutal del short selling: uno gana cuando el activo cae. Y con leverage, es decir, con dinero prestado, gana mucho más. Eso fue lo que hizo Soros.
Druckenmiller, su mano derecha, le propuso hacer la operación gradualmente, pero Soros le dijo “Vamos a la yugular”. Años después, cuando le preguntaron en 60 Minutes por las consecuencias sociales de sus especulaciones, Soros respondió que solo le importaba el dinero.
Ese es el Soros real, antes del maquillaje filantrópico: el especulador sin escrúpulos, el hombre que entendió que la confianza es un activo y que también se puede vender en corto. Su genio consiste en detectar fragilidades, amplificarlas con dinero prestado y cobrar cuando algo se rompe. Gana cuando otros pierden. Gana con la volatilidad, con la devaluación, con el pánico, con la crisis y con el caos.
Después trasladó ese método a la política. Desde Open Society apuesta en contra de la confianza de los Estados. El activo ya no es la libra, sino la legitimidad de elecciones, jueces, fronteras, gobiernos y soberanía. Financia ONGs, litigios, medios, activistas, observatorios y redes de presión. Hablan de democracia y derechos humanos, pero erosionan desde afuera la autoridad de los Estados y sustituyen la decisión democrática por presión internacional y chantaje moral.
En eso consiste la desestabilización moderna, en financiar ecosistemas de observatorios, medios, abogados, ONGs y activistas. Todo sin votos, sin mandato y sin responder ante los ciudadanos del país intervenido.
Y, como en los mercados, la operación mejora con apalancamiento. Soros pone una parte del dinero, pero luego entran cooperación internacional, agencias públicas, universidades, multilaterales y gobiernos. Por ejemplo, el East-West Management Institute, una organización asociada al ecosistema Open Society, recibió más de 270 millones de dólares del gobierno estadounidense. La ONG aparece como sociedad civil independiente y la agenda avanza con recursos de todos.
Ahí está el beneficio. Soros no necesita cobrar un cheque cada vez que un país entra en crisis. Le basta con que la crisis aumente el valor de su red. Donde cae la confianza institucional, sube la demanda por sus ONGs, verificadores, litigantes y burócratas morales. La inestabilidad lo vuelve indispensable.
Por eso Omar Bula tiene razón en desconfiar de Soros. Él no es sociedad civil, sino poder privado transnacional disfrazado de virtud pública. Y cuando un poder privado vive de erosionar la confianza de los Estados nacionales, lo mínimo que puede hacer un canciller serio es ponerlo bajo sospecha.
El próximo canciller, @omarbula , niega el cambio climático de origen antropogénico, cree que el COVID fue un engaño y ve en la Agenda 2030 —los Objetivos de Desarrollo Sostenible sobre pobreza, hambre, salud, ambiente y desarrollo— una conspiración del globalismo y el “marxismo cultural”.
Son peligrosísimos; pero también toca reírse del nivel de ridiculez y payasada con que pretenden gobernar.
Nepotismo total en el
Gobierno de @AbelardoPTE.
1. Enrique Gómez @Enrique_GomezM dueño del partido de Abelardo es senador.
2. Su hermano fue nombrado Min Hacienda @migomahu y, ahora,
3. El hijo de Enrique será secretario privado de presidencia @NicolasGomezMSN
Ese es el problema de la democracia moderna en tiempos de redes sociales. Una estudiante universitaria sin ningún título y experiencia, gradúa de activistas a periodistas serios con recorrido demostrado. 😬😬😬
Que hacía el procurador Gregorio Eljach reunido en la U del externado con Andrés Castro (el que aparece de frente)? Será que el, y el que está de espaldas son sus candidatos para ser contralor general de la nación? Por cierto, el que está de espaldas no será Juan Camilo Zuluaga, actual contralor de Bogotá y cercano a la otra candidata a la Contraloría general Ana Monsalve?
Está procuraduría de Gregorio Eljach solo ha hecho perseguir funcionarios del gobierno del presidente Petro por participación en política, mientras a Alex Char, Federico Gutiérrez o Erasmo Zuleta los dejó abiertamente apoyar a De La Espriella.
Será que ahora quiere hacer lo mismo desde la Contraloría General de la Nación?
El problema es que la estrategia termina agudizando la fragilidad de una victoria escasa pq le permite a Petro deslegitimarla al máximo.
Y gobernar contra un expresidente indefinidamente no es gobernar, ahí es donde esa “frágil mitad” del electorado puede debilitarse.
5/5
Este anuncio de Espriella de derogar el decreto que reemplazó al ESMAD por por el UNDMO demuestra su inclinación por la violencia estatal y política contra el pueblo colombiano.
Durante el Gobierno Petro, esa transformación institucional y las órdenes expresas a la Fuerza Pública de respetar el derecho a la protesta salvaron vidas y fortalecieron el Estado de derecho.
Según @TembloresOng frente al gobierno Duque, el uso de la fuerza cayó 58% y las intervenciones con uso de la fuerza contra la protesta bajaron 68%. Cientos de vidas se salvaron.
La ultraderecha en el gobierno es una nueva fuente de inseguridad y un peligro para los derechos y libertades constitucionales, incluyendo la vida misma.
Atentos. Esto es quizá mucho más grave que el escándalo de la UNGRD:
SON 80.736 CONTRATOS adjudicados a dedo, a juntas comunales, cabildos y resguardos indígenas por el gobierno Petro, por valor de más de $31 BILLONES, pese que la @CConstitucional había tumbado los dos artículos del Plan de Desarrollo que autorizaban esa contratación así.
- Es decir, en promedio cada contrato ha sido por $384 millones (exactamente $383´967.499.oo).
- Si se hubiese repartido esa plata entre todos los colombianos, nos habría tocado de a $596.153 a cada uno.
- Una militancia enorme, cautiva para las elecciones.
En un rato, más datos, investigación que hizo @ELTIEMPO con información de @colombiacompra
Inaceptable la conducta del alcalde de Medellín. Divulgando la dirección de su residencia amenaza a una periodista que le resulta incómoda , a su familia y a la comunidad.