🇦🇷 Messi en 2016
Pierde una cuarta final.
Decide: RENUNCIAR
🇵🇹 Ronaldo en 2022
Pierde un hijo.
Lo traiciona el club que lo vio crecer.
Lo traiciona su país en un Mundial, FIFA le roba goles y le regala el título a su rival mediático.
La prensa lo culpa de todo.
Decide: CONTINUAR
⚽🇧🇷 Para mí, el de Roberto Carlos a Francia siempre será el 2° mejor gol brasileño de tiro libre. Porque gracias a TV Cidade Verde pude enterarme que Geraldão hizo esto en la Copa de Brasil 1986 para Cruzeiro ante Piaui.
This video makes me profoundly sad in a way that i can't fully articulate.
It's deeper than just nostalgia.
This world no longer exists.
It was replaced by a soulless society of dopamine ravaged NPC's that commodified every meaningful aspect of life.
¿Saben la diferencia entre la mujer que lleva burka o niqab y una monja católica que decide ponerse un hábito?
La distinción fundamental entre el uso del burka o niqab y el hábito de una monja católica reside en un solo concepto: la libertad.
Burka y niqab: una imposición que anula la identidad
En contraste con las creencias populares, el Corán no obliga a las mujeres a cubrirse el rostro. Sin embargo, una interpretación radical de la ley islámica en ciertos países ha impuesto el burka y el niqab. Estas prendas no solo ocultan el cuerpo y el rostro, sino que anulan la identidad y toda expresión facial de la mujer.
El burka, con su pequeña rejilla para ver, convierte a la mujer en una figura anónima e invisible en el espacio público. Esto la separa de la sociedad y refuerza su papel subordinado en la cultura musulmana. En esencia, el burka y el niqab son barreras físicas que niegan a la mujer su derecho a existir como persona visible e identificable. Estas prendas eliminan la elección personal sobre su apariencia y su rol social.
El hábito de la monja: un símbolo de compromiso personal
Por otro lado, el hábito de una monja católica es un símbolo de una elección personal. Inspirado en la vestimenta modesta de la Europa medieval, no es una imposición. Es una prenda que las mujeres eligen libremente al consagrar su vida a la religión.
Este hábito simboliza humildad, pobreza y renuncia al mundo, pero no aísla a la monja de la sociedad. De hecho, le permite participar plenamente en la vida pública mientras representa su compromiso con una vocación que ha aceptado por voluntad propia. Es un signo visible de una decisión personal y libre.
En resumen, mientras que el burka y el niqab le quitan a la mujer su libertad de decidir cómo presentarse ante el mundo, el hábito de la monja representa su libre albedrío para elegir un camino de fe.
Si el 94% de los ingresos por tu “arte” no proviene de lo que los ciudadanos libremente te quieren pagar, sino de lo que los políticos le quitan a los ciudadanos en impuestos y luego te dan,
Entonces no eres “artista” sino un burócrata.