Me preocupa bastante que muchas personas jóvenes parecen ser incapaces de entender que las palabras significan cosas, los conceptos tienen implicaciones y casi nada es categóricamente blanco o negro. Parece que no pueden sostener los matices, no saben dialéctica ni discernir.
En la vida es más importante saber lo que no quieres que lo que quieres. Los deseos cambian, se adaptan, se reinventan. Pero lo que no quieres… eso es tu brújula. Cuando lo tienes claro, el camino es más fácil.
Lo que quieres ya aparecerá; lo que no quieres es lo que te salva.
Es imposible “aburrirte” cuando tienes un proyecto que crecer, un cuerpo que mejorar y una mente de la cual hacer consciencia. Si estás aburrido, ponte a crear algo. Aunque sea una nueva versión tuya