Uno de mis “no negociables” es este: no importa cuánto te quiera o cuánto me gustes, voy a tomar distancia en el momento en que me hagas sentir que no te importo.
Son las puta nueve y media de la noche, y todavía no sé mi horario de mañana, ni de la semana.
Os lo juro que odio este puto trabajo. Yo a las once apago el móvil y como no sepa mi horario doy por hecho que no trabajo por la mañana