Se dijo en la película Comer, rezar, ama: "Deja que las cosas se rompan, no te esfuerces en mantenerlas unidas. Deja que la gente se enoje, que te critiquen; no es tu problema. Permite que todo se derrumbe, sin preocuparte por el después. Lo que está destinado a irse, se irá, y lo que tenga que quedarse, seguirá ahí. Siempre hay espacio para algo nuevo, esa es la ley de la vida. No pienses que no queda nada bueno para ti;
simplemente deja ir lo que ya no."