Usar el autismo como una excusa para justificar errores o evitar asumir la responsabilidad de las propias acciones me parece profundamente irresponsable.
Como mamá de un niño autista, sé de primera mano los desafíos que enfrentan las personas autistas y sus familias todos los días: las terapias, las barreras, los prejuicios y la constante lucha contra la desinformación y el estigma.
Por eso me duele e indigna cuando esta condición se utiliza para beneficio personal o como una explicación conveniente sin el respeto y la seriedad que merece. El autismo no debería convertirse en una herramienta para ganar simpatía o eludir responsabilidades.
Quienes vivimos esta realidad sabemos que no es una etiqueta, es una condición que merece comprensión, respeto y representación responsable.
Está señora tiene el perfil para ser participante de la casa de los famosos y hacerle competencia a Yina Calderon (a ver quién es la más gamina). El ICBF no es tu lugar, Carolina.
Hay una señora en el parque Olaya de Pereira que duerme con su hijo de 16 años y su hermanita de 11 debajo de unos plásticos, ella vende dulces en una chaza y se quedó sin rancho.
A ellos les va a servir mucho la jornada de oración.
Más bien diga dónde está la plata. RTiT
@BellAcolluccii Si es una bendición tener un papá presente y activo en la crianza. ❤️ y coincido contigo nosotros tuvimos uno y ya muchas gracias ajaja pero para nosotros uno fue suficiente