O la ropa interior incómoda.
Pero quizas lo bueno es que he entendido, que no odio a los objetos ni a las personas, ¡sino a las cosas que hace la gente!
@rodrigocortes siempre me había sentido muy orgullosa de no haber odiado nunca a nadie ni a nada, hasta que leí la definición de Aborrecer de @Verbolario
Entre clavecines y clavicordios de un museo de instrumentos musicales, acordándome de cómo les gustan a los señores de @aquihaydragones. De repente me encontré esto...y sonreí con ternura pensando en @Verbolario
¡Hoy me encontré 10 Euros en la calle! (de los de ahora).
Mi hijo de 8 años al ver que los recojo, y no se los doy, me dice:
-Ya sé lo que te vas a comprar con eso...un libro de @rodrigocortes