La elección es simple:
Soberanía o crimen organizado.
Soberanía o populismo autoritario.
Soberanía o dependencia…
Es decir:
Soberanía o Morena.
Soberanía o Sheinbaum.
——
Discurso en defensa de la soberanía de los mexicanos.
Aplausos de pie para @cayetanaAT, que le da mega cachetada con guante blanco a la soberbia @Claudiashein…
“La soberanía no es una bandera, no un discurso inflamado contra el extranjero. No reproche histórico lanzado desde la mañana.
La soberanía empieza en algo mucho más elemental: poder salir a las calles sin pedir permiso al criminal, poder abrir un negocio sin pagar extorsión, publicar verdad sin calcular su coste de sangre, votar sin que nadie haya decidido ya el resultado desde un despacho sin ventanas.
Un país no es soberano sólo porque nadie lo invada, también tiene que impedir que otros poderes lo vacíen desde dentro.”
Y remata magistralmente:
“Quien amenaza a la soberanía mexicana no son los Estados Unidos, no es España y desde luego no es la historia, ni Hernán Cortés ni Isabel la Católica.
Lo que amenaza a la soberanía de los mexicanos son tres fenómenos o flagelos internos y corrosivos:
1. El crimen organizado
2. El populismo autoritario
3. La mentalidad de dependencia”.
Si @realDonaldTrump La presidenta de México es una mujer hermosa, una mujer excelente. Tiene una voz hermosa. Fue bailarina de ballet.
Y es una mujer científica; es una patriota, con gran reconocimiento mundial y muy inteligente.
@Claudiashein si es querida por su pueblo. 🇲🇽
Soy sinaloense.
Y no tienen idea lo que es ver cómo un político destruye tu estado…
ver cómo la economía de tu tierra se va al carajo,
cómo conocidos pierden la vida en manos del crimen,
cómo las calles se llenan de mantas de desaparecidos,
cómo gente que amas tiene que irse porque aquí ya no hay oportunidades.
Eso no se lee en noticias… se vive.
Hoy escribo este tuit entre lágrimas.
Porque días como hoy se sienten como una especie de justicia… amarga, pero necesaria.
Ojalá —de verdad— este sea el inicio del saneamiento de mi Sinaloa.
El Cura Fest vino a demostrar que el modelo económico de @lopezobrador_ "por el bien de México primero los pobres", funciona y funciona muy bien.
La raza trae billetes
600 millones de derrama
Y sigue semana santa y luego la expo
Y ya había pasado el vino fest
Felicidades a todos
México no despertó con la caída de un capo. Despertó con la confirmación de una verdad incómoda: el Estado llegó tarde… otra vez.
Durante años, Nemesio Oseguera Cervantes no vivió escondido en una cueva ni huyendo entre sombras. Habitó fraccionamientos exclusivos, se movió con calma y construyó poder sin prisa. No porque fuera invisible, sino porque era intocable. Así de simple. La narrativa oficial insiste en la “pacificación”, pero los hechos cuentan otra historia: la del miedo normalizado y la impunidad administrada.
La reacción tras su abatimiento lo deja claro. Coche-bomba, bloqueos, carreteras tomadas, comercios cerrados, familias atrapadas en casa. Un país paralizado mientras desde el poder se habla de calma, de normalidad, de control. Dos realidades que no se tocan. Dos Méxicos que ya ni siquiera fingen convivir.
Lo más grave no es la violencia —esa lleva años—, sino el cinismo. Celebrar “logros históricos” mientras hay elementos de la Guardia Nacional muertos, civiles despojados de su sustento y regiones enteras en silencio forzado no es liderazgo: es propaganda. Y cuando la propaganda falla, aparece el enemigo conveniente: la oposición, el empresario incómodo, el extranjero que señala lo evidente.
Criticar al gobierno no es atacar a México. Confundir al país con un partido es una trampa peligrosa. México no es Morena. México no es la 4T. México es la gente que perdió su camión, su hijo, su tranquilidad. Usar la bandera para blindarse de responsabilidades es una forma más de violencia.
Resulta revelador que, ante señalamientos externos, la prioridad no sea explicar, aclarar o rendir cuentas, sino victimizarse y cerrar filas en redes sociales. Funcionarios, legisladores y voceros más preocupados por defender el discurso que por enfrentar la realidad. Siempre listos para aplaudir, nunca para preguntar.
La caída de “El Mencho” no marca el fin de nada. Apenas exhibe el tamaño del problema y la fragilidad del relato oficial. Si para actuar fue necesaria la intervención extranjera, si el silencio duró tanto, si el costo humano sigue creciendo, entonces no estamos ante un triunfo del Estado, sino ante su evidencia más dura: solo reaccionó cuando ya no pudo mirar a otro lado.
México no necesita más discursos ni más enemigos inventados. Necesita verdad, responsabilidad y un gobierno que deje de administrar el daño como si fuera éxito. Porque mientras el poder se felicita, el país sigue pagando la factura. Y esa, como siempre, no la cubren ellos.
De niño, la felicidad estaba en algo sencillo: un burrito de frijol con tortilla recién hecha y un pedacito de queso.
Esos recuerdos nos enseñan el valor del trabajo, de la familia y de no olvidar de dónde venimos.
Muy acertado será el registro de mi amiga y jefa María Dolores a la Gobernatura de Sonora, le aportará a la contienda interna de @MorenaSonora, experiencia, disciplina y lealtad al proyecto de continuidad del Gobierno de Sonora.
Ni una sola palabra le han merecido los mineros desaparecidos y la violencia denunciada en torno a la minería a la presidenta de la Comisión de Minería, pero para salir a defender y adular al pobre gobernador indefenso, bien presta.