"El tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego".
Jorge Luis Borges
📷 Ferdinando Scianna
El 6 de mayo de 1986 Jorge Luis Borges envió una carta a la agencia EFE en la que reclamaba intimidad para decidir dónde y cómo pasar sus últimos días, con "la determinación de ser un hombre invisible". Su transcripción es la emotiva reflexión de un hombre consciente del final, el suyo y el de su época.
"Les envío estas líneas para que las publiquen donde quieran. Lo hago para terminar de una vez por todas con el asedio de los periodistas y las llamadas y las preguntas de las que estoy cansado.
Soy un hombre libre. He resuelto quedarme en Ginebra, porque Ginebra corresponde a los años más felices de mi vida. Mi Buenos Aires sigue siendo el de las guitarras, el de las milongas, el de los aljibes, el de los patios. Nada de eso existe ahora. Es una gran ciudad como tantas otras.
En Ginebra me siento extrañamente feliz. Eso nada tiene que ver con el culto de mis mayores y con el esencial amor a la patria. Me parece extraño que alguien no comprenda y respete esta decisión de un hombre que ha tomado, como cierto personaje de Wells, la determinación de ser un hombre invisible".
Poco después, el 14 de junio de 1986, falleció. Hace hoy 40 años.
"Buscar la serenidad me parece una ambición más razonable que buscar la felicidad. Y quizás la serenidad sea una forma de felicidad".
Jorge Luis Borges
Es recibir atención médica digna y que tu éxito dependa de tu esfuerzo, no de contactos. Es caminar con esperanza y sentir orgullo de ser colombiano, sin que eso sea un acto de resistencia.
El verdadero sueño colombiano no es irse, sino vivir bien aquí. Es trabajar y poder pagar tu casa, educar a tus hijos y darte un gusto sin miedo a la inseguridad. Es verlos crecer en su tierra, con un futuro que no requiera un pasaje de avión.