Llore en 2006 de bronca, llore en 2010 de tristeza, llore en 2014 de impotencia, llore en 2018 de bronca, recién en el 2022 y solo gracias este grupo de jugadores y al CT pude llorar de felicidad, me hicieron tocar el cielo con las manos, vi toda mi gente feliz. Gracias por eso.
Mi hija me sale pública de un boliche, mi hijo mayor se pinta las uñas, pero veo a mi hijo menor salir del baño con el pelo mal cortado mostrando las entradas y me dice mira pa soy mauro matos