@PKN2023 Había que ser ciego para no ver que Sánchez ya había sido elegido para ser colocado como presidente mucho antes de la primera vuelta. Keiko solo está ahí para darle verosimilitud a toda esta puesta en escena. Por eso sigue postulando.
La sinceridad no es una virtud, como comúnmente se cree e incluso enseña el diccionario. Se puede ser sinceramente injusto, sinceramente grosero o sinceramente inmisericorde.
Moralmente hablando, es buena la sinceridad, en tanto que modo de expresión (transparente), sólo cuando ésta brota de la virtud de la veracidad y no contraviene la caridad.
Sin embargo, puede ser útil, para la supervivencia, que nuestros odiadores sean totalmente sinceros con nosotros, ya que así es más fácil defendernos de ellos; el amor sensible y de concupiscencia muchas veces está revestido de disimulo y engaño.
Como decía el célebre cardenal Mazarino, más astuto que prudente, pero con un gran conocimiento de la psicología del hombre: «Si alguien te manifiesta su odio, has de saber que este sentimiento siempre es auténtico: el odio, a diferencia del amor, no sabe de hipocresías».
@solar_listh@dejanirasilveir No son garrapatas normales, son las “lone star ticks”, las que “súbitamente” adquirieron la habilidad de transferir el alpha gal al mismo tiempo que sus tasas de reproducción y expansión se disparan de una manera completamente fuera de lo que tenemos registrado históricamente.
@Beto_luque1968@jjemiratesG17@vitoquiles Yo no sé, pero a mí sí me gustaría que todos lo vean. Y si me pasa a mí, que me vea hasta el papa. Mucha gente no entiende las cosas si no hasta que lo ven de frente.
@RealAlexJones If you know his name, you know he’s not the one actually making decisions, just the given public face for the people to point their finger at.
@drewsnx@KingBobIIV@Keir_Starmer@grok You replied with ad-hominem nonsense, and then blocked me to avoid the argument and protect your lack of actual logic. The joke tells itself.
@drewsnx@KingBobIIV@Keir_Starmer@grok Bringing up foreign policy in Iraq to avoid talking about domestic crime metrics is a textbook distraction tactic called “Whataboutism”. Comparing a government’s military warfare to domestic street crime is completely apples-to-oranges.