La peor parte de perderte, fue tener que seguir viviendo. Por qué nadie te explica cómo se sobrevive; cómo se deja de mirar el teléfono esperando un mensaje que no llegará. Cómo se aprende a no compartir las buenas noticias con la persona que te hacía sentir invencible.
Qué difícil es explicar que no extraño únicamente a una persona. Extraño la rutina, la confianza, las conversaciones eternas, las llamadas hasta tarde y esa sensación de sentir que alguien, en algún lugar, estaba pensando en mí también.
Superar es avanzar, integrar aprendizajes y seguir, no guardar silencio para proteger la imagen de alguien, contar la historia tal cual sucedió puede perjudicar únicamente a los que hacen perradas. Sanas, identificas lo que está mal y lo puedes verbalizar, eso es superar.