Debo tener el alma muerta o la sangre picha, pero a mí la vida de un desadaptado que sale a quemar buses, asaltar negocios y atacar policías me importa muy poquito. Muy poquito. Lo que me falta en empatía con los hijueputas me sobra en sinceridad.
Ok, si, volví a twitter pero no soy como las divas de izquierda que arman drama al salirse y luego vuelven con el rabo entre las piernas. Lo mio es diferente.