"Los poetas del desierto deliraban de sol,
construían uma canción en las arenas.
La sed: su sola esencia.
La distancia: una cercania de los ojos.
Después, contra la intemperie,
la posible presencia de Dios."
Adriano González León
(Venezuela, 1931-2008)
"Como si no existiera
mi corazón!
Caigo abatida sobre la piedra.
Y es cuando tu voz,
agasaja mi rostro,
y apaga mi lágrima,
y mueve mi rosario.
Oh, señor!
en qué lugar me habitas
que yo ignoro?"
María Calcaño
(Venezuela, 1905-1956)
Garrido hacía que algo ocurriera delante de la cámara para obligarnos a pensar en lo que estaba ocurriendo fuera de la fotografía. https://t.co/I5wBrl6fiD #nelsongarrido#venezuela#fotografía
"Duermes en el fondo de la casa.
Entre tú y yo los muebles, las alfombras,
los ruidos arbitrarios de la noche.
No puedes oírme. Te visita
el ojo de luna del poema."
Armando Rojas Guardia
(Venezuela, 1949 - 9 de julio de 2020)
"Pareciera que en el fondo de todos nosotros hubiese un monstruo que sólo espera el momento propicio para salir a la luz y causar estragos".
"Tiempos recios", Mario Vargas LLosa
📷Kurt Hutton
Zeta is back, al menos en su portada semanal. Hoy se cumplen los 180 días que la Constitución fija como techo para una falta temporal, y el segundo plazo del artículo 234 se agota con la Asamblea Nacional todavía callada.
"Lo que yo deseo, la fuerza que yo busco, no es aquella que te lleva a perder o a ganar. Tampoco quiero una muralla para repeler las fuerzas que lleguen del exterior. Lo que yo deseo es una fuerza que me permita ser capaz de recibir todo cuanto proceda del exterior y resistirlo. Fortaleza para resistir en silencio cosas como la injusticia, el infortunio, la tristeza, los equívocos, las incomprensiones".
"Kafka en la orilla", Haruki Murakami
📷Kurt Hutton
"Eres vida
sin más.
Resonar contigo
es mi deseo,
pero si no me oigo,
acepto, acepto, no exijo.
He perdido sólo mi parte;
tú no me la entregas
y yo sobrellevo
la escasez.
Vivo hasta donde alcanzo."
Rafael Cadenas
(Venezuela, 1930)
Premio Cervantes 2022
Crecí en un hogar de inmigrantes canarios. A cada tanto llegaban paisanos en busca de futuro y bienestar. Tocaban la puerta de nuestra casa en la calle Páez este núm 30 de Maracay y se presentaban con sus maletas llenas de esperanza. Se les abría la puerta y se les acomodaba. El lema de nuestra madre era: “de la puerta pa’dentro todo son camas”.
Lo recordé hoy que tanto cobijo hace falta.