El feminismo que defiendo es el que protege a las mujeres. A todas.
Yo sé que cuando hablamos de datos hay familias atrás, y para esas familias ese número es un todo. Pero los datos hablan de una realidad:
Desde que asumió el Gobierno de Javier Milei, y bajo nuestra gestión en Seguridad, logramos bajar un 25% los femicidios, fortalecimos el Sistema Penitenciario y creamos el Registro de ADN para Violadores.
Aún así la definición más importante es otra: EL QUE LAS HACE, LAS PAGA.
Un asesino o un violador no debe recibir un curso de género y una palmadita en la espalda, sino saber que hay consecuencias y que su lugar es la cárcel.
Nuestro feminismo no encubre ni libera violadores y asesinos. No vota contra la prisión efectiva para ellos ni contra herramientas como el Registro de ADN. No tiene un discurso para afuera y otro para adentro. Y no necesita un Ministerio ideológico con un presupuesto multimillonario y cero logros.
Al contrario: nosotros los hacemos pagar.
Ahora veo por TV como el partido feminista toma posición. No le importan los resultados, sino el marketing. Hubo un momento donde nos incluían a todas las mujeres. Lamentablemente, hacen siempre lo mismo y después se preguntan por qué cada vez más argentinos les dan la espalda.
En el caso de Agostina hay un asesino con nombre y apellido. No son todos los hombres, ni las políticas del Gobierno, ni el capitalismo. Es una persona concreta. La responsabilidad es individual y la pena también.
Y en mi opinión, no hay lugar para segundas oportunidades para alguien que asesinó a una chica de 14 años y actuó como actuó después. Para ellos, condena efectiva y cárcel de por vida.
#NiUnaMenos
¿Dónde fue el crimen?
En Córdoba.
¿Quién gobierna ahí?
Llaryora.
¿A quién votaron ahí?
Al peronismo.
¿Quién liberó asesinos?
El peronismo.
¿Quién votó en contra de endurecer penas?
El peronismo.
¿A quién culpan?
A Javier Milei.
🇯🇵🇦🇷 | EXCELENTE: El gobierno de la primera ministra derechista japonesa Sanae Takaichi avanza hacia un acuerdo de libre comercio con la Argentina de Milei y el Mercosur. El interés japonés en la región crece ante la competencia con Europa y la necesidad de asegurar recursos estratégicos como el litio.
Tokio busca reducir aranceles, facilitar el comercio bilateral y fortalecer la presencia de sus automotrices en Sudamérica frente al avance del acuerdo Mercosur-Unión Europea.
Empresas japonesas como Toyota, Honda y Nissan presionan para avanzar en un entendimiento que les permita competir en mejores condiciones en la región, mientras Japón también busca garantizar el acceso a minerales críticos y ampliar sus inversiones estratégicas en Argentina y el Mercosur.