Gracias por lo que has hecho por mí, por los años maravillosos y la ilusión, ahora perdida, de que podríamos lograrlo todo. Me quedo con el alma vacía y las manos llenas del amor que aún tenía por darte, pero que ten por seguro que voy a soltar...
¿Has sentido que el mundo se viene abajo en un segundo? Esos días en que despiertas pensando en tener un gran día pero una sola palabra lo derrumba, una conversación lo estropea todo, una persona se lleva tus fuerzas y tu buen humor...
Hoy decido extrañarte un poquito menos y con ello doy un paso más hacia mi propia vida, una donde no significas todo y no eres capaz de romperme con tus acciones, y yo no te causo más culpa por no seguir enamorado de mí...
Esta es mi promesa escrita de que tarde o temprano te voy a soltar, hasta que no sienta más que me rompo al oír su nombre, al imaginarte con ella, al saber que tu ausencia en mi vida se la ofreces ella con tu presencia...
Me creí tus besos y tus caricias, pero es claro que tu amor ya no me pertenece. Y aunque así fuera dejaste de querer entregármelo a mí y decidiste entregarle todo a ella. Así que esta es mi promesa no dicha de quererte hoy un poquito menos, de dejarte atrás un poquito más...
Una vez más sentí que estaba ganando, pero la realidad es que no estoy dentro de esta batalla, hace tiempo que elegiste a la vencedora pero olvidaste avisarme y advertirme que estaba peleando sola, porque para ti ella ya era la mayor prioridad...
Yo lo tuve hoy. Desperté sintiendo que hoy podría estar bien, con las ilusiones y los anhelos al tope de ganar esta silenciosa batalla, pero nadie me dijo que yo estoy perdiendo desde el inicio, que sigo aferrandome a tus "tal vez después", que alguien ya tiene tus ahoras...