abrázala fuerte porque no está tan bien como parece, en el fondo está en una lucha interna que nadie sabe, resistiendo de una manera inigualable, en silencio porque piensa que molesta, abrázala porque quizás en este momento sienta que no puede más.
Porque detrás de un "sí puedo" hay noches sin dormir, lágrimas de impotencia, dolores de cabeza, mala alimentación. Pero más que eso, hay un corazón lleno de ilusiones y metas por cumplir.