cuando el asco fue tan fuerte que tuviste que borrar todo indicio de él en tu vida, negarlo de ahora en adelante y hacer como si nunca lo hubieras conocido
Despertar entre los brazos del hombre que amas, con su rostro hundido en tu cabello y su cuerpo cubriendo el tuyo, es, por lejos, una de las sensaciones más cálidas que una mujer puede experimentar. Sentirte cuidada y protegida por quien te enamora no tiene comparación alguna.