Las clases de educación sexual en la escuela deberían incluir escuchar a un bebé llorar ocho horas y ver todos los capítulos de La Patrulla Canina en bucle.
Otra mentira cochina: "La esperanza es lo último que se pierde". Lo último que se pierde es el hambre. Yo he perdido el pelo, la esperanza, la ilusión, el romanticismo y la libido, pero el hambre solo lo perderé cuando la espiche.