@chalmiux30 Mmmm. No creo, tu Gabino me dice otra cosa. El mínimo era si no recuerdo 45 y has de haber estados en los que sacaron arriba de 95. Había varios cuando publicaron los resultados.
Si se acepta como plantea el ultraliberalismo que las políticas de los países nórdicos no son socialistas (seguridad social con educación, salud y pensiones universales, sostenidas en altos impuestos, alta sindicalización y alta tasa de contratos colectivos) entonces ese ultraliberalismo tendría que reconocer que la retórica antisocialista neoliberal construyó un hombre de paja nombrando socialista a cualquier medida parecida al estado de bienestar que hasta hoy repiten los gobernantes, partidos y líderes liberales y de derechas. Tendría que aceptar entonces que el modelo de privatización de los sistemas de educación, salud y pensiones basado en el libre mercado es totalmente distinto al modelo nórdico que "combina" libre mercado con estado de bienestar, por lo cual, la retórica neoliberal sobre la imposibilidad de servicios universales gratuitos y protección social como estatismo es falsa y por tanto el camino de "no hay alternativa" de Thatcher es también falaz: el libre mercado es compatible con medidas de protección social generalizada como lo demuestran los países nórdicos.
Si por el contrario se acepta la retórica neoliberal de que las medidas de protección social o el estado de bienestar es "socialismo", el ultraliberalismo tendría que aceptar que los niveles de vida que sostienen los países nórdicos sólo se han logrado a través de las medidas redistributivas y la protección social generalizada, por lo que la retórica de que las medidas de protección social universales son insostenibles es falsa, que los ataques contra el sindicalismo -presente en el modelo nórdico- solo fue ideología para la restauración del poder de clase para destruir el poder obrero, a lo que llaman "libertad"- y que las medidas de protección social aseguradas por el estado pueden funcionar de manera exitosa a contrasentido de la retórica ideológica promercado sobre la eficiencia de la gestión de los servicios por la empresa privada.
Por último si se afirma que los países nórdicos más bien tienen un modelo "mixto" (libre mercado + estado de bienestar), se reconoce entonces que existe otro modelo distinto a la vía única neoliberal, pero también se reconoce entonces que las medidas que en realidad son socialdemócratas no son estrictamente capitalistas o pro mercado, sino que deben combinarse con las políticas que respetan la propiedad privada y el mercado. Si se reconoce un modelo mixto, entonces el bienestar, nivel de vida y menor desigualdad no se debe a las políticas promercado en sí, sino a la intervención del estado, que a partir de la producción de riqueza capitalista, grava a los ricos, a contrasentido del dogma neoliberal de bajos impuestos, otorga servicios universales -a contrasentido de los servicios privados- y respeta a la organización de los trabajadores y/o los contratos colectivos -a contrasentido de la política antiobrera neoliberal.
Al tratar de evitar considerar a los países nórdicos o a sus políticas de estado de bienestar como socialistas, la realidad compleja desbarata los dogmas del fundamentalismo de mercado, aunque sus más fervorosos creyentes no parecieran darse cuenta.
Leí este reportaje de @nytimes, firmado por @jacknicas, sobre la polémica de las artesanas de Puebla que bordaron camisetas del Mundial para Addidas. Y tengo inquietudes.
En principio la intención es buena: preguntarles a las propias artesanas [SIGO]
https://t.co/858cW5enVE
El fenómeno este de las trad-wives extreme edition es una de las cosas más interesantes de la sociedad del espectáculo contemporánea porque son cinco serpientes enroscadas, mordiéndose la cola una detrás de otra, simultáneamente, en bucle infinito de ouróboros semióticos.
En la capa más superficial tenemos la apelación a los supuestos valores tradicionales, los de cuando la mujer se quedaba en casa haciendo las cosas de la casa y el marido proveía, un pasado mítico que probablemente nunca existió tal cual pero que funciona estupendamente en vertical a 1080 pixeles.
En la segunda capa estamos ante una manifestación performática evidente, y lo digo porque la inmensa mayoría de estas creadoras de contenido cocinan. Cocinan mucho. Cocinan siempre. Rara vez —casi nunca, diría yo— se graban pasando la aspiradora, fregando el váter, quitando el polvo de los zócalos, limpiando los cristales con vinagre y papel de periódico al modo de la abuela. Eso corresponde a otro tipo de influencers, otro algoritmo, otro público que no es el público de las trad-wives.
En la tercera capa aparece la negación de la riqueza, y aquí la performance se vuelve magníficamente absurda, porque la chica lo hace todo DESDE CERO, y el cero aquí es un cero cósmico, un cero prelapsario. Bate la mantequilla desde cero. Hace el chocolate abriendo el fruto del cacao, fermentando, tostando, moliendo el grano. Muele la harina en un molino de piedra. Todo a mano, sin intervención de máquinas, sin electricidad, sin siglo XX. Y digo que es una negación de la riqueza porque desde siempre, históricamente, transhistóricamente, las personas con dinero —y especialmente las mujeres con dinero— se distinguían precisamente por lo contrario, por no hacer absolutamente nada, por tener manos blancas y ociosas al haber delegado los trabajos domésticos en la servidumbre. La aristócrata no molía, la aristócrata leía novelas francesas.
En la cuarta capa descubrimos que la performance, por su propia naturaleza ontológica, es falsa. Porque puede que sí, que haya hecho todo eso ella sin máquinas, de acuerdo, concedido, pero hay una máquina, la máquina fundamental, la que no se ve y sin embargo lo articula todo, omnipresente: la cámara grabando. Y detrás de la cámara el trípode, el micro de corbata, el aro de luz, el programa de edición de vídeo, el portátil, el router, el servidor, el centro de datos en Oregón refrigerado por tuberías de agua del Columbia.
Y la quinta capa, que es la mejor, es la que niega la primera y la segunda y la tercera en un solo movimiento. Porque estos vídeos terminan acumulando millones de visualizaciones y terminan generando dinero, a veces mucho dinero, a veces cantidades indecentes de dinero, lo cual significa que esta mujer no es un ama de casa, es la proveedora, es ella quien trae el pan —a veces literalmente el pan, moliéndolo—, y a menudo tiene un equipo detrás, y ese equipo suele incluir gente de marketing, agencias de publicidad, asesores fiscales, alguien que le lleva las redes que puede, o no, ser su cuñado, y sí, también personas que limpian la cocina-plató después de cada receta.
¿Por qué eres de izquierda?
- mi familia es de izquierda.
¿O sea que si tu familia fueran
ladrones, asesinos, corruptos y traidores, tú qué serías?
- Ah no, ahí sería de derecha...
Jodie Foster dijo una vez: "No, amigos. No sean tan inocentes. A los que hacen cosas malas no siempre les va mal. A muchos les va a ir bien. Los vas a ver triunfar. Los vas a ver quedarse con la mejor parte de todo. Y ese es el mundo real. Pero si esto les sirve de consuelo, puedo decirles que he visto muchos malvados exitosos... pero nunca en paz."
Es una simulación, no resuelve el problema, es el capitalismo inmunizándose. Sí, de acuerdo. Pero conmovió a un grupo de gente asediada por una policía política y, sobre todo, hizo encabronar a los fascistas. Ya con eso
¡Buen domingo!
Los invito a mi reflexión de la semana, publicada en El Universal:
LOS DECEPCIONADOS DE MORENA
Sabina Berman
--No me jodas –exclama un profesor de Ciencias Políticas de pie al fondo del auditorio, el micrófono en mano. –Morena, por Dios, no nos jodas. ¿Cómo nos pides que sigamos a un priista? Seguirlo hubiera sido traicionarnos, y pues no, no lo seguimos.
En Durango, los morenistas de cepa, esos que fundaron el partido en la localidad, están contrariados. Odian que Morena haya retrocedido en el estado en las elecciones recién pasadas, pero también odian los candidatos priistas que Morena del centro del país les impuso.
--No solo eran priistas –aclara una señora de pelo blanco y lentes redondos, apretandotelos el micrófono con el puño--, eran corruptísimos.
He ido a presentar mi último libro de teatro a la ciudad, Historia de la Democracia contada por una ciega y una cocinera, y luego de la presentación, se abre una conversación sobre el drama de la política actual.
Más que hablar yo, les pido a los asistentes que ellos me cuenten.
En Ciudad Juárez vuelve a suceder. Luego de la presentación del libro, los asistentes me piden que conversemos, y surge la misma contrariedad en los militantes fundadores de la Morena local, que de nuevo descubro han asistido: Morena centro les ha impuesto de líder local a un panista que se volvió priista y luego morenista, y para colmo es notable por su corrupción. Hoy presidente municipal de la ciudad, me dicen que es el socio de la gobernadora panista Maru Campos.
--Maru y él ya acordaron el traspaso del gobierno estatal para Morena en las siguientes elecciones. Maldito engaño: seguiremos en lo mismo, pero habremos perdido la opción de Izquierda.
Me lo vaticinan así: en la Morena del norte del país, se irán quedando los que aspiran a una chamba en la burocracia para robar y se irán yendo los izquierdistas idealistas de toda la vida.
--Morena está matando su mística. Y sin mística, sin idealismo, Morena se acomodará a los usos y costumbres de siempre de la política. Se hará una bolsa de trabajo y una máquina de ganar elecciones. No más. El idealismo es necesario para cambiar las cosas. Es la fuerza que te lleva a un futuro distinto.
Esta es la encrucijada en la que Morena se ha metido ella sola en el norte: por hacer ganar su logo guinda, ha permitido que cualquier vándalo se enmascare de guinda y se apropie del poder para usarlo sin el ideario de Morena.
--Ganar para hacer gobiernos buenos implicaría una revuelta dentro de Morena –dice al fondo del auditorio un filósofo, en Juárez. --Nadie habla de forzar a todos una ideología rígida como una camisa de fuerza. El compromiso central de la Izquierda de gobernar para favorecer a los muchos, y no a los pocos, hay cien formas de ejercerlo, y la Izquierda se expande y enriquece con la experimentación. Pero la corrupción es otro asunto.
Los aplausos del auditorio confirman que esa es la percepción de la mayoría: la corrupción nada tiene que ver con el compromiso central de la Izquierda.
Es así: los decepcionados no le piden al partido expulsar a los ex priistas o los ex panistas, le piden algo más simple y contundente: no darles a los corruptos una escalera para que asciendan.
--Esos son los enemigos más poderosos de la Izquierda: los corruptos: son el cáncer dentro –lo dice una de las activistas más populares de Juárez, además directora de teatro, y mi amiga de toda la vida.
Y yo no encuentro nada que agregar a las ideas que escucho, si no es una visión externa a México, que las ratifica.
Nicaragua fue conquistada por la Izquierda luego de una guerra fratricida, y luego la Izquierda se pudrió por una avidez sin fondo y pudrió al país entero.
El peronismo en el siglo XXI gobernó Argentina durante 16 años y multiplicó los derechos del pueblo, pero también la llevó a la bancarrota mientras varios de sus políticos se enriquecían de forma fabulosa.
En contraste, China comunista evolucionó a ser un país donde impera una dialéctica compleja –una meritocracia que convive con el enriquecimiento de las mayorías—, ha crecido al 10% en las últimas cuatro décadas y sacado de la pobreza a 800 millones de personas, según cifras del Banco Mundial: todo eso en gran medida porque erradicó la corrupción de su gigantesca burocracia.
Corrupción o no corrupción.
Extirpar el cáncer de los corruptos o dejarlo que invada todo el organismo.
El dilema de Morena está a la vista y apalabrado por sus propias bases.
Para los que hoy lloráis por la destrucción producida en #TelAviv, aquí podéis ver como está Gaza. Por si queréis llorar y mostrar de una vez por todas un poco de humanidad.
Nosotros/as queremos el fin del genocidio en Gaza, la caída de Netanyahu y su gobierno.
Y #PalestinaLibre
@chalmiux30 @Morell4Luis @ruleiro@eltalcha Podría ser, sí se ha presentado en festivales hasta donde recuerdo. Supongo que dependerá si su mujer necesita otro peine de oro.