En una democracia libre hay un principio fundamental que no admite matices: cada persona tiene derecho a decidir libremente por quién votar, sin ser señalada, burlada ni tratada como inferior. Nos guste o no la decisión del otro, ese es el espíritu mismo de la democracia 🇨🇷.
Lo que resulta profundamente dañino es el auge del “virtue signaling”: ese sentido de “superioridad moral” en el que algunos se colocan en un pedestal ético y miran por encima del hombro a quienes piensan distinto, como si solo hubiera una forma “correcta” de votar. Eso no es civismo, es arrogancia. ¡No se vale!!
NINGÚN votante pierde su dignidad ni su derecho al respeto por la decisión que toma en las urnas. Cada voto nace de realidades, experiencias y prioridades distintas. Respetar al votante, incluso cuando no coincidimos con él, no es opcional: es el fundamento mismo de una democracia sana 🗳️
@SaprissaOficial Sería tuanis que alguno de los 22 jugadores sintiera esa chema… pero manana fotitos llegando al entreno todos cagados de risa y no pasa nada