[No alcanza para lo mínimo] Compartimos carta al director enviada a El Mercurio. El mínimo no alcanza para lo mínimo; evaluar sus efectos exige mirar la calidad del tejido productivo y su capacidad de sostener salarios dignos.
Sr. Director:
Según una minuta del Banco Central, el alza del salario mínimo “causa” más desempleo: “considerando que el salario mínimo real aumentó cerca de 20% en los últimos tres años, esto se asociaría a una caída del empleo de 1,6%”. Aun concediendo la validez del enfoque - cuyos supuestos se podrían cuestionar al tomar como grupo de control a trabajadores que están en el 25% de mayores ingresos-, la conclusión interpela: si un piso que no permite vivir con dignidad desestabiliza el mercado laboral, el problema no es el salario sino la fragilidad del modelo empresarial. ¿Queremos un país competitivo por innovación o a costa de salarios bajos? El mínimo está lejos de aprobar un examen de suficiencia. Hoy asciende a $529.000 brutos; tras cotizaciones de salud, previsión y cesantía, quedan $423.000 líquidos. De ese monto se pagan transporte ($40.000/mes), arriendo (unos $300.000 por pieza con baño) y alimentación: según la Comisión Asesora Presidencial, la canasta básica hoy bordea $110.000. Solo esos tres ítems consumen casi todo el ingreso. En suma, el mínimo no alcanza para lo mínimo; evaluar sus efectos exige mirar la calidad del tejido productivo y su capacidad de sostener salarios dignos.
Estados Unidos anuncia que acaba de bombardear centrales nucleares en Irán. Atacar centrales nucleares está prohibido por el derecho internacional. Chile condena este ataque de EEUU.
Defenderemos el respeto al derecho internacional humanitario en todas las instancias. Tener poder no autoriza a utilizarlo vulnerando las reglas que como humanidad nos hemos dado. Aunque seas Estados Unidos.
Exigimos y necesitamos paz.
El histórico operativo encabezado por el Presidente Gabriel Boric refuerza el compromiso de Chile con la ciencia antártica y contó con la primera mujer chilena en pilotear un helicóptero Black Hawk hasta el Polo Sur.
Este logro marca un avance significativo en la integración de las mujeres en el ámbito militar y la exploración de nuevas fronteras.
México es para mi el pedazo de mundo donde vi hacer el reparto de suelo, de la herramienta del libro y del pan escolar. Eso no se olvida aunque se viva mucho. Yo soy una voz de México metida en garganta extranjera🌿
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No había visto antes la verdadera imagen de la Tierra. La Tierra tiene la actitud de una mujer con un hijo en los brazos (con sus criaturas en los anchos brazos). Voy conociendo el sentido maternal de las cosas. La montaña que me mira, también es madre.
Cuando yo he hecho una clase hermosa, me quedo más feliz que Miguel Ángel después del Moisés. Verdad es que mi clase se desvaneció como un celaje, pero es sólo en apariencia. Mi clase quedó como una saeta de oro atravesada en el alma siquiera de una alumna.
Yo no quiero que a mi niña
la vayan a hacer princesa.
Con zapatitos de oro
¿cómo juega en las praderas?
Y cuando llegue la noche
a mi lado no se acuesta...
Yo no quiero que a mi niña
la vayan a hacer princesa.
Y menos quiero que un día
me la vayan a hacer reina.
Yo escribo sobre mis rodillas, en una tablita con que viajo siempre, y la mesa escritorio nunca me sirvió para nada ni en Chile ni en París ni en Lisboa.
¿Cómo hago mis versos?
Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú;
Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú;
Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú.
Sé el que aparta la piedra del camino, el odio entre los
corazones y las dificultades del problema.
El placer de servir
País de la ausencia
extraño país,
más ligero que ángel
y seña sutil,
color de alga muerta,
color de neblí,
con edad de siempre,
sin edad feliz.
No echa granada,
no cría jazmín,
y no tiene cielos
ni mares de añil.
Nombre suyo, nombre,
nunca se lo oí,
y en país sin nombre
me voy a morir.
Mi madre era pequeñita
como la menta o la hierba;
apenas echaba sombra
sobre las cosas, apenas,
y la Tierra la quería
por sentírsela ligera
y porque le sonreía
en la dicha y en la pena.
El mundo entero marcha extraviado. El egoísmo, el afán de dominio, y la ignorancia son las causas. Los más, estamos a expensas de los menos, que son lo que dominan con una audacia y un sentido tan inhumanos, que asombra.
Amar la paz es sencillamente amar la Vida y amar al mundo como a un racimo de otras patrias que no hemos visto todavía y a las que hemos de ir. (...)
Pedir la Paz es lo mismo que pedir el alimento primordial: leche o pan. Ella es el estado natural del ser humano, mientras que la guerra significa la torcedura de nuestra índole.
Gabriela Mistral fotografiada para la revista LIFE, cuya versión en español publicó en 1953 su artículo "Comentarios sobre el informe de Kinsey", que incluyó estas fotos. Nueva York, 1953.