Oficialmente he llegado a ese punto de mi vida en el que susurro" gracias, Dios" en cualquier momento del dia, porque Dios, de verdad te doy las gracias.
Estoy enamorada de la persona correcta. De un amor sano, recíproco y lleno de paz, donde todos los días me siento elegida, correspondida y amada. Nunca había sentido tanta tranquilidad al imaginar un futuro con alguien, y qué bonito es saber que mi corazón encontró un hogar.