Lo bueno de esta edad y la madurez que trae, es que desde que alguien deja de mostrar interés en uno, uno hace de cuenta, sin ningún esfuerzo, como que ese alguien nunca existió y sigue su camino.
Este es uno de esos casos que, cuando finalmente concluyen de esta manera, dejan una profunda sensación de satisfacción.
En 2022, un amigo me comentó sobre una situación relacionada con un colegio y con una persona a la que intentaban vincular con una supuesta amenaza de secuestro. El tema quedó ahí, como tantos otros que uno escucha y que nunca terminan de aclararse.
Ya en 2024 estalla públicamente el caso de una mujer acusada de amenazar a periodistas y medios de comunicación. Todo ocurrió durante un fin de semana y el lunes comenté la noticia al aire, siguiendo la versión que en ese momento circulaba ampliamente.
Sin embargo, cerca de las 11 de la mañana de ese mismo lunes, un amigo me llamó para decirme que los hechos no eran exactamente como estaban siendo narrados. Me explicó que detrás de toda aquella historia existía una persona que, durante más de dos años, había sometido a una conocida suya, Karla, a una auténtica pesadilla mediante acciones perversas y sistemáticas.
Me propuso conversar con la madre de Karla. Lo hice. Escuché su versión, revisé los antecedentes y, al día siguiente, abordé el tema desde esa perspectiva en El Ritmo de la Mañana. Otros comunicadores también recibieron información adicional y tuvieron acercamientos similares. Entre ellos, periodistas de la trayectoria de Alicia Ortega.
Con el paso del tiempo fuimos comprendiendo la verdadera dimensión de lo ocurrido: detrás del caso había una persona con evidentes problemas de conducta, conflictos previos y fijaciones obsesivas con distintas personas. Incluso existían antecedentes de procesos judiciales relacionados con invasión de privacidad que llegaron hasta instancias constitucionales.
Los medios tenemos una enorme responsabilidad al momento de narrar los acontecimientos. El caso de Karla es un ejemplo de cómo la perversidad de una mente ociosa, el temor de alguien a verse expuesto y las vulnerabilidades de determinados sistemas pueden llegar a poner en riesgo la reputación, la tranquilidad y la vida de una persona inocente.
Y aunque hoy exista una condena, la realidad es que ninguna sentencia repara completamente el daño causado. Ni a Karla, ni a su familia, ni a todas las personas que fueron arrastradas e involucradas en una aventura tan perversa como destructiva.
Tantos libros leídos, tantas maestrías, fotos y reuniones para escribir este tuit de mierda. Por eso serás un pica pica fino, no sabrás lo que es el sentarse en un barrio a jugar pintintin, tomar cafe con la doña de la cafetería y mucho menos disfrutar de la adrenalina de andar en un Lambo Revuelto de 1200HP. Te compadezco.
Hay una promesa hermosa en la biblia que dice: No te dejaré, ni te abandonaré. Inicia tu semana creyéndolo. Te va a ir bonito porque
Dios está contigo.
Alofoke puede ser un fenómeno político para un sector que está cansado de lo tradicional. Habrá gente que no le va importar no ver propuestas en el, y lo va elegir. Si va por el PRSC es un hecho que habrá que negociar con ellos en 2da vuelta. Solo Quique Antun saldrá ganando.
¡Tienen que probar esto! 👌😋
👩🍳neselimutfak
Ingredientes Pan lavah: 3 unidades
Carne picada: 250 gramos
Cebolla: 1 unidad
Pimiento verde: 2 unidades
Pimiento rojo: 1 unidad
Sal y pimienta: Al gusto
Queso kasar rallado: Al gusto
Para pincelar por encima
Yema de huevo: 1 unidad
Instrucciones
Hornear: Cocinar en horno precalentado a 200 grados hasta que se dore.