El Real Madrid acababa de clasificarse a cuartos de la Champions, pero dio una imagen lamentable.
El Bernabéu pitaba con fuerza.
Cristiano Ronaldo, que marcó dos goles ese día, se quedó en el centro del campo a comerse la pitada.
Esto era Real Madrid.
Creí en ti cuando nadie creyó.
Y volví a creir en ti cuando nadie creía.
No todos los "madridistas" están limpios de este gran pecado.
Pero yo sí. Porque tuve fe.
Y es algo de lo que me enorgullezco.
LE CONTARÉ A MIS HIJOS QUE VIVÍ EL DÍA EN EL QUE EL FAVORITO DE DIOS SE ENFRENTÓ AL MISMÍSIMO DIOS.
Y PERDIÓ. PERDIÓ CONTRA EL MEJOR JUGADOR DE TODOS LOS TIEMPOS. PERDIÓ CONTRA EL MAYOR GOLEADOR DE LA HISTORIA DEL DEPORTE.
PERDIÓ CONTRA EL MEJOR. CRISTIANO RONALDO.
Gracias por La Décima.
Gracias por la BBC.
Gracias por la Champions de las remontadas.
Gracias por convertir a Benzema y Vinicius en los mejores del mundo.
Gracias por la 2023/24.
Olvidemos este final y vamos a quedarnos con lo bueno, muchísimas gracias Carletto.