La está preparando. Dale un par de días y tendrá organizados turnos de vigilancia. —Le gustaría estar bromeando. Pero era muy capaz, una señora con recursos.
Apoyó un poco la cabeza dada la cercanía. Parecía que respiraba mejor.—
¿Tenemos algún objetivo concreto o a lo loco?
Mientras esté dormida en su cama y no haciendo barricada contra la puerta de entrada, me vale.
—y era capaz de hacerlo, ahora que había un superávit de antiguos campistas por ahí. Le pasa un brazo por los hombros y para allá que van—
—Cerró el cuaderno y cogió la mano ajena para levantarse también. Tocaría saquear la cocina.
Se quedó cerca de él, se sentía más tranquila así. Más confiada.—
Ya está Gaia —una de las cocineras— dormida, no hay peligro...
Depende.
—vuelve a girar el rostro para mirarla, y se balancea para empujarla con el hombro suavemente—
¿Eso quiere decir que nos vamos de misión a la cocina primero?
Ya... Sí. Buena idea... —Le gustaba entre nada y menos tener brotes. Así que no tenía mucha energía para hacerse la graciosa con algo ingenioso.—
Vale... —Aunque no tenía muchas ganas de volver.— ¿Te quedas conmigo un poco?
—No va a discutírselo, porque realmente esperaba no haber hecho tanto ruido como para despertar a nadie. Cogió el cuaderno y se lo pasó.—
No sé dónde está el lápiz...
Sí... Es que no podía dormir y... —Suspira. No es la primera vez que le pasa con él así que tampoco tiene que explicar mucho más. Pesadillas.—
¿Te he despertado o algo? —La marca del brazo sigue distorsionada y moviéndose, pero cada vez menos.—
—Había permanecido con los ojos cerrados y la mandíbula apretada. Entre las voces, una nueva resonó con fuerza y delicadeza por igual. Las voces solo eran un rumor molesto. Abrió los ojos para encontrarse con Oddy.—
Oh... Perdón...
Largo... —No se lo dice a él. Ni siquiera levanta la minará del cuardeno.— Que os calléis.... —Cierra los ojos con fuerza, antes de lanzar el lápiz gritando a la nada.— ¡Fuera!
—Está en la orilla del lago, dibujando. Aprieta tan fuerte el lápiz que está a punto de partirse y los movimientos son erráticos.—
Cállate. Claro que puedo. Marchaos.