Dicen que uno siempre vuelve a los lugares donde fue feliz. Y es muy cierto. Pero también es cierto que a veces uno vuelve y al poco tiempo recuerda por qué se fue de ahí. Porque a veces uno también suele olvidar que, aunque un día se fue muy feliz ahí, también se dejó de serlo.
No, no es una mascarilla sanitaria; es un depósito de bacterias, es símbolo de opresión. Nunca se avanzó, siempre estuvimos inmersos en el fango de la mentira.