@noeliaizarza Con el 96 % de actas va ganando el candidato de la izquierda por muy poca diferencia. La esperanza de Fujimori es que los votos desde el extranjero, que de eso han computado como un 30% apenas, le den el colchón suficiente para voltear el resultado
@barbarafarinez Lamentablemente hay personas así. Si no hay opción de dejar ese trabajo lo mejor es aplicar la inteligencia emocional y evitar lo más posible que perturben tu paz
#9Jun 5:10 p.m. Confirmamos desde el @ForoPenal ahora la excarcelación de otros tres presos políticos desde Ramo Verde: Sargento primero Edgar Giménez, Sargento segundo Francisco Pacheco y soldado Alexis José Lugo.
Twitter probablemente tiene fama de ser la red social más tóxica y ruda de todas. Mucha gente le tiene miedo, recelo o simplemente prefiere evitarla.
Hace algún tiempo conversé con una persona a quien respeto mucho en el mundo de la comunicación social. Me confirmó algo que siempre he sabido, pero no lo había puesto completamente en práctica en esta plataforma: con cortesía, educación y respeto es posible dialogar incluso con quienes piensan radicalmente distinto a uno.
He intentado aplicar esa idea de manera más consciente durante los últimos dos años y, honestamente, los resultados han sido mejores de lo que imaginaba. He logrado intercambiar ideas y conocer opiniones de personas relevantes dentro de la conversación política venezolana. Es algo que me enorgullece.
Ojalá más personas apostaran por ese camino. No porque vayamos a estar de acuerdo en todo, sino porque es la única forma de empezar a conversar seriamente sobre cómo resolver nuestras diferencias.
Que tengan un excelente día. Gracias por leerme, por debatir y por el apoyo constante.
Hasta la captura de Maduro en enero, Venezuela mantenía cerca de 300 presos políticos extranjeros de más de 30 nacionalidades.
Los países afectados deberían explicar públicamente con qué los extorsionaba el chavismo. La mayoría guardó silencio desde 2024, cuando comenzó la oleada de detenciones. Exponer esos mecanismos de presión es una forma de protegerse colectivamente y de identificar a los responsables.
Hoy se sabe, por ejemplo, que el chavismo presionó a Italia con el caso del trabajador humanitario Alberto Trentini mientras buscaba beneficios para Alex Saab y su entorno en los procesos judiciales abiertos en ese país. Diversas informaciones apuntan a que las negociaciones por la liberación de Trentini estuvieron vinculadas a los procedimientos que señalaban a Saab y a su esposa, Camilla Fabri. ¿Se imaginan el escándalo internacional si un trabajador humanitario hubiera sido capturado en Oriente Medio o por alguna dictadura africana?
Con Venezuela, en cambio, predominó una combinación de silencios, cautela diplomática y complicidades que agravó la situación.
Hoy corresponde hacerse otras preguntas. ¿Qué le pedían a España, que todavía tiene ciudadanos presos políticos en Venezuela? ¿Qué le exigen a Colombia, el país que sigue teniendo más rehenes en manos del chavismo? ¿Qué le pidieron a Alemania, a República Checa, a Francia o al Reino Unido?
Las gestiones discretas forman parte de la diplomacia y, en determinadas circunstancias, pueden ser necesarias. Sin embargo, mientras distintos gobiernos negocian nuevas condiciones para invertir en el sector petrolero venezolano, saben perfectamente que quienes ordenaron las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas y las torturas siguen impunes, continúan activos y conservan posiciones dentro de la cadena de mando. Los testimonios de antiguos detenidos en El Rodeo I describen condiciones degradantes, incomunicación prolongada y torturas que refuerzan esas denuncias.
Nada de esto es nuevo. Durante años, el chavismo utilizó la detención de extranjeros como instrumento de presión política. Recuerden que Delcy Rodríguez era vicepresidenta, responsable de la economía en quiebra y por años también era a quien le respondía el Sebin. A ciudadanos de distintos países se les negó el acceso oportuno a sus consulados, a una defensa efectiva, a la comunicación con sus familias y, en numerosos casos, a atención médica adecuada, alimentos y medicinas. Podrán fingir amnesia, pero los hechos están documentados. Ocurrieron, continúan ocurriendo y los responsables siguen siendo esencialmente los mismos.
Estados Unidos logró sacar a todos sus ciudadanos presos en 2025. Entre ellos había personas que también tenían otras nacionalidades, como la peruana, la uruguaya o la francesa. La pregunta es por qué tantos otros quedaron abandonados a su suerte. ¿Por qué centenares de personas permanecieron tan desprotegidas mientras eran acusadas falsamente de espionaje, mercenarismo, terrorismo o conspiración? Muchos eran turistas, personas que visitaban a sus familiares, trabajadores extranjeros o solicitantes de refugio, como el chico ucraniano que pidió protección en la frontera y lo metieron preso un año y medio. Al final solo salieron después del 3 de enero. Sin la captura de Maduro y Flores, no hubiesen visto la luz.
Pero los responsables de estos abusos no son únicamente Nicolás Maduro y Cilia Flores. Son también funcionarios que todavía aparecen sonrientes en reuniones diplomáticas y encuentros empresariales. Son personas que aún controlan cárceles, organismos de inteligencia y estructuras de represión. Siguen teniendo capacidad para amenazar, extorsionar y utilizar seres humanos como fichas de negociación.
Más de 600 presos políticos continúan bajo custodia del Estado venezolano. Mientras esa realidad persista, seguirá existiendo un sistema basado en el secuestro, la coerción y la diplomacia de rehenes.
Ese sistema debe terminar.
La Vinotinto Absoluta de Fútbol Playa derrotó a la poderosa Brasil por primera vez en la HISTORIA en esta disciplina. 🇻🇪
Los dirigidos por Álex Toro ganaron 2-3 sobre la hora a una selección contra la que siempre habían perdido. Histórico. 🇧🇷