HOY QUIERO HABLAR DE MI HIJO ALFONSO OCHOA ALAYETO.
El 6 de agosto de 2017, el DGCIM llegó a la Hacienda San Luis nuestra casa.
Ese día se llevaron a mi hermano Jorge. Ese mismo día se llevaron también a mi hijo Alfonso, que tenía 19 años.
Ese es el Caso Paramacay.
Alfonso pasó cinco días desaparecido. Cinco días sin que yo supiera si estaba vivo.
Al sexto día lo liberaron sin ningún cargo. Porque no tenía información que darles. Alfonso no sabía nada. Lo agarraron a él para quebrar a mi hermano Jorge.
Eso es todo lo que era para ellos: una herramienta para hacer confesar a otro.
Pero antes de soltarlo, lo que le hicieron a ese muchacho de 19 años fue esto:
Lo obligaron a tomar un agua amarilla que lo hacía desvariar. Le pusieron un fusil en la boca. Lo golpearon en todo el cuerpo. Le dijeron que iba a ir a visitar a su papá, que murió en 2008 cuando Alfonso tenía 10 años. Le ofrecieron llevarlo a vivir a Cuba con pasaporte cubano, para que estuviera "feliz y sin persecución." Y le advirtieron que si no aceptaba, nunca más volvería a ver a su tío Jorge, ni a su mamá, ni a su abuela, ni a su familia, le colocaron las esposas muy apretadas y estuvo varios días con las marcas, entre otras torturas que recibió.
Jorge lo denunció en sala. Declaró ante el tribunal que lo obligaron a presenciar la tortura de su sobrino Alfonso para forzarlo a confesar.
Esto quedó en el expediente.
El juez no lo valoró. No dijo nada. Y no hizo nada.
Cuando Alfonso regresó a casa, entró en shock post traumático.
Estuvo once meses en tratamiento psiquiátrico.
Todo eso. A un muchacho de 19 años. Sin ningún cargo. Sin ninguna razón. Solo para doblar la voluntad de otro.
Esta semana los fiscales de Nueva York acusaron a Maduro y Cilia Flores de exactamente eso: usar la tortura para coaccionar. Las mismas amenazas a familiares. El mismo aparato. El mismo Estado.
Alfonso hoy tiene 29 años y está dispuesto a que se sepa lo que le hicieron.
Yo también.
PARAMACAY NO PUEDE SEGUIR ESPERANDO.
#CasoParamacay #DGCIM #Tortura #Venezuela #JusticiaVenezuela
@PoleoRafael Me asombra, su ingenuidad a estás alturas de la vida. No sabe, lo que son los comunistas? Sobre todo, los cuadros formados en Cuba? La crueldad, la tortura, el asesinato de ciudadanos, es intrínseco al ser comunista. No recuerda la guerrilla, que combatió Rómulo?
🇵🇦🇻🇪 𝐋𝐀 𝐌𝐔𝐉𝐄𝐑 𝐐𝐔𝐄 𝐌𝐈𝐑𝐀
Por Elizabeth Sánchez Vegas
Hay algo profundamente revelador en esta fotografía de María Corina Machado hoy en Panamá. Está rodeada de teléfonos, cámaras, voces, gente que quiere registrar el momento, y sin embargo su atención parece haber borrado todo lo demás. Se inclina hacia un hombre que le habla y lo mira de frente, con esa concentración que solo aparece cuando uno ha decidido que, durante unos minutos, la historia de quien tiene delante merece ocuparlo todo.
Me conmueve particularmente esa mirada.
Porque hemos visto a María Corina frente a multitudes, en tribunas, entre dirigentes, presidentes y periodistas; la hemos escuchado hablar de libertad, elecciones, presos políticos, regreso, transición y futuro. Pero existen momentos mucho más pequeños que también cuentan quién es una persona. Aquí no hay podio. Hay dos seres humanos conversando a pocos centímetros de distancia.
Ella escucha.
Y escuchar de verdad exige algo que la política suele perder demasiado pronto: sensibilidad. Significa resistirse a preparar la respuesta mientras el otro todavía habla; significa mirar unos ojos antes que una cámara; significa comprender que detrás de cada gran palabra, Venezuela, exilio, democracia, reconstrucción, existen vidas particulares, familias, dolores, pérdidas y esperanzas que jamás cabrán completas en un discurso.
Quizás por eso esta imagen tiene tanta fuerza. María Corina está en Panamá acompañando una jornada de solidaridad después del terremoto, lejos físicamente de Venezuela y, al mismo tiempo, inevitablemente rodeada de venezolanos. El país vuelve a encontrarla en cualquier esquina. En una conversación. En una petición. En alguien que necesita contarle algo.
Y ella se acerca.
Me gusta pensar que una nación también se reconstruye así: aprendiendo otra vez a prestarnos atención. Después de tantos años en los que el poder venezolano convirtió al ciudadano en estadística, expediente, sospechoso, beneficiario o enemigo, recuperar la República tendrá que significar también devolverle a cada persona su condición más elemental: ser vista, ser escuchada, importar.
Por eso hoy me quedo con esta fotografía.
Con las manos entrelazadas. Con el cuerpo inclinado hacia quien habla. Con esa mirada fija que parece decir, sin necesidad de pronunciarlo todavía: te estoy escuchando.
Hay dirigentes que saben hablarle a un país.
Mucho más difícil es conservar, después de tantos años de lucha, la capacidad de mirar a una sola persona como si en ese instante fuera todo el país.
Y quizá allí, precisamente allí, esté una parte esencial de @MariaCorinaYA: la mujer que mira y siente.
PD: La fotografía circuló hoy en redes sociales. Desconozco su autor; si alguien puede identificarlo, con gusto daré el crédito correspondiente.
@xavierpadilla Toda la razón. Hay personas, que son una vergüenza viva, que por unas puyas que les suelten, justifican lo inmoral. Pretender desmeritar, el 28/7, es una asquerosidad inmensa, Pero seguro, no lo podrán lograr, pues está en la memoria colectiva
𝐃𝐈𝐎𝐒𝐃𝐀𝐃𝐎 𝐍𝐎 𝐍𝐄𝐂𝐄𝐒𝐈𝐓𝐀 𝐔𝐍𝐀 𝐒𝐈𝐆𝐋𝐀
Mientras otros juegan al sudoku político con CC-1, CC-2 y CC-3, Diosdado ya carga unas siglas que pesan bastante más: AF, SEU y R-25.
Por Elizabeth Sánchez Vegas
La aparición de CC-1, CC-2 y CC-3 en la nueva acusación federal presentada en Nueva York ha abierto una discusión legítima y necesaria, porque identificar a los altos funcionarios detrás de esas claves puede ayudar a reconstruir responsabilidades dentro de un aparato al que ahora se atribuyen asesinatos, detenciones ilegales, torturas físicas y psicológicas y persecución sistemática. La acusación del 8 de octubre de 2026 no es un episodio menor: incorpora formalmente la tortura a la investigación penal estadounidense sobre la estructura de poder venezolana.
Pero hay un nombre para el cual ese sudoku resulta casi innecesario.
Diosdado Cabello Rondón no necesita esconderse detrás de CC-1, CC-2 o CC-3 para tener un problema serio con Estados Unidos, porque su nombre completo lleva años escrito en documentos oficiales estadounidenses.
El 26 de marzo de 2020, fiscales federales del Distrito Sur de Nueva York lo acusaron de conspiración de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas, dentro de una causa en la que las autoridades estadounidenses sostienen que altos funcionarios venezolanos utilizaron instituciones del Estado para facilitar operaciones de narcotráfico en coordinación con las FARC.
Una acusación penal no equivale a una condena, y esa precisión debe hacerse siempre; pero tampoco corresponde tratar una acusación federal como si fuera un rumor, una narrativa opositora o una especulación de redes.
𝐃𝐢𝐨𝐬𝐝𝐚𝐝𝐨 𝐞𝐬𝐭á 𝐚𝐜𝐮𝐬𝐚𝐝𝐨 𝐟𝐞𝐝𝐞𝐫𝐚𝐥𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐧 𝐄𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐔𝐧𝐢𝐝𝐨𝐬. 𝐄𝐬𝐨 𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐮𝐧𝐚 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐩𝐫𝐞𝐭𝐚𝐜𝐢ó𝐧: 𝐞𝐬 𝐮𝐧 𝐡𝐞𝐜𝐡𝐨.
Desde mayo de 2018, además, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro lo mantiene sancionado y afirmó, al anunciar la medida, que había utilizado posiciones oficiales para participar en actividades de narcotráfico, lavado de dinero, apropiación de fondos estatales y otras formas de corrupción. Y el 10 de enero de 2025, el Departamento de Estado elevó hasta 25 millones de dólares la recompensa por información que condujera a su arresto o condena por los cargos relacionados con narcotráfico que pesan sobre él.
Ahí es donde el sudoku empieza a perder encanto.
Mientras hoy se intenta descifrar qué nombre corresponde a CC-1, CC-2 o CC-3, en el caso de Diosdado ya existen tres referencias bastante menos misteriosas, construidas únicamente sobre hechos públicos y comprobables: AF: Acusado Federalmente. SEU: Sancionado por Estados Unidos. R-25: Recompensa de hasta US$25 millones.
No pretenden sustituir las designaciones de la Fiscalía; simplemente recuerdan que, en su caso, la discusión no empieza en lo que todavía ignoramos, sino en la gravedad de lo que ya sabemos.
Cabello ocupa desde agosto de 2024 el Ministerio de Interior, Justicia y Paz, una posición desde la cual están bajo su esfera las fuerzas policiales y el sistema penitenciario venezolano. Ahora, en paralelo, una nueva acusación federal describe cómo determinados altos funcionarios habrían utilizado organismos estatales, militares, policiales y de seguridad para perseguir, detener ilegalmente y torturar.
Eso no demuestra que Diosdado sea CC-1, CC-2 o CC-3, y afirmar hoy cuál de esas siglas le corresponde sería adelantarse a lo que la Fiscalía todavía no ha hecho público; pero tampoco borra nada de lo que ya pesa sobre su nombre.
En su caso, cada pieza cuenta una dimensión distinta del problema: la acusación federal habla de presunto narcoterrorismo, cocaína y armas; las sanciones del Tesoro describen una red de corrupción y utilización del poder público; la recompensa confirma que el interés estadounidense en obtener su arresto o condena sigue vigente; y su posición actual lo mantiene en un lugar central dentro del aparato de seguridad venezolano precisamente cuando la justicia estadounidense profundiza en posibles responsabilidades penales relacionadas con la tortura.
Por eso, mientras otros juegan —legítimamente— al sudoku político de CC-1, CC-2 y CC-3, Diosdado ya carga las siglas que realmente pesan: AF. SEU. R-25.
Lo que todavía falta por saberse sobre CC-1, CC-2 y CC-3 puede ser explosivo y debe conocerse, pero en el caso de Diosdado no hace falta añadirle un solo delito que no esté formalmente atribuido ni una sola sigla que todavía no pueda demostrarse para comprender la gravedad de su situación.
Tal vez todavía no pueda decirse cuándo llegará la hora de responder por todo ello, pero sí puede decirse algo más importante: ya no depende de que el mundo descubra quién es, sino de cuánto más puede resistir el peso de lo que ya está documentado sobre él.
𝐏𝐚𝐠𝐚𝐫á, 𝐬𝐞ñ𝐨𝐫𝐞𝐬. 𝐏𝐚𝐠𝐚𝐫á.
@Nebot365 Mannarino, nunca regala nada, tiene talento y táctica de sobra en su juego. Hay que ganarle, cada punto, si no puede ganarle a cualquiera. Los únicos que le ganaban fácil, era el Big 3, de resto, que va.....
#BárbaraGabrielaCésarSiero pide que le refresquen la memoria. Aquí va.
No llegó al TSJ por carrera judicial. En 2014 la metieron en la Sala Político-Administrativa con 39 años, año y medio como jueza de primera instancia y cero trayectoria en esa materia. Su padre, el general César Hary, ocupaba cargos en el Ministerio de la Defensa. Antes había sido defensora del general Víctor Cruz Weffer, imputado por corrupción en el Plan Bolívar 2000.
Como jueza de Control del Tribunal 29 de Caracas le prohibió salir del país a Teodoro Petkoff y le impuso medidas a la directiva de Tal Cual, a pedido de Diosdado Cabello.
En Cavim, en 2013, estuvo en la contratación del material antimotines Falken que después se usó contra manifestantes.
Ya en el TSJ:
Desechó demandas de ciudadanos contra el Estado por daños.
En 2023 firmó como ponente el fallo que selló la salida del aire de Radio Caracas Radio.
Medios la vinculan a la condena millonaria contra El Nacional y La Patilla por “daño moral” a Cabello.
Coordinó la justicia de género y no abrió los tribunales especializados que le tocaban en varios estados.
Canadá la sancionó el 12 de abril de 2019 por graves violaciones de derechos humanos y/o corrupción.
Y en octubre de 2026 ella misma admitió que firmó las inhabilitaciones de María Corina Machado, Henrique Capriles, Pablo Pérez y otros entre diciembre de 2023 y enero de 2024. Dice que la coaccionaron con la detención de sus hermanos. La firma igual está. La coacción no borra el expediente.
No es una disidente sorpresa. Es una magistrada del TSJ que durante una década firmó lo que el poder necesitaba.
Y compararse con Jesús es demasiado fuerte.
Jesús no firmó la inhabilitación de nadie. No le cerró la candidatura a quien había ganado unas primarias. No sostuvo durante años un tribunal usado para perseguir medios y opositores.
Ella no representa la luz. Representa al maligno: el de la firma a pedido, el de la sentencia ya redactada, el del poder que aplasta y después pide compasión cuando el mismo aparato se vuelve contra los suyos.
La coacción no la convierte en mártir. La firma la deja del lado de la oscuridad. UD es una "HI PÓ CRI TA"
@GastonLevar@ChacoCma@MujerBonita2_0
#GeneracionIndepemndencia
#LegionIndependencia
#ElCavismoDebeMorir
@FranciscoPoleoR Lo primero, es que de verdad, se tenga la voluntad de abordar ese problema. Lo segundo es entender, que el mismo es una vergüenza, la República moderna, es esencialmente civil, los militares en ella, no pueden tener injerencia alguna, solo su ámbito.
Las redes han demostrado el poder qué tienen.
Señores hagamos ruido por nuestra gente de la guaira que aun permanece en carpas, hombres mujeres, niños que erdieron todo, incluso familia y ahora viven en carpas. Pudiera ser cualquiera de nosotros.