Priscilla perdió a su bebé a las nueve semanas y decidió mostrarlo al mundo. Tan pequeño, tan frágil y plenamente humano. Toda vida merece amor y respeto.
Después del terremoto en Venezuela, una familia buscaba a su bebé entre los escombros. El papá entre lágrimas lo llamaba a los gritos Y EL BEBÉ SALIÓ GATEANDO.
Esto es un milagro