¿Sabéis cómo se le quitarían muy pronto al Mercadona las ganas de subir los precios? Con una cadena de supermercados públicos que encima su mayoría de productos fuesen nuestros.
El mundo que despreció las artes como inservibles porque no generan valor para los accionistas y el trabajo artesano como un gasto innecesario frente a la renta del sueldo mínimo por lo mínimo e indispensable se da media vuelta y se pregunta en que momento todo se volvió tan feo.