Un juego entre dos amigos, diversión, risas, tensión contenida.
— “¿A qué le teme, Rodríguez? Yo no lo voy a morder…a menos que usted quiera”.
JR se tensó por completo, pero aún así, su mano terminó estrechando la del rizado en un acto impulsado por la adrenalina y el deseo.