España vive atrapada en un sistema que castiga al que produce y premia al que depende. Cada paso que damos está gravado: IRPF, IVA, IBI, impuestos a la gasolina, al patrimonio, a la herencia. Una maraña fiscal que ahoga a familias, autónomos y empresas. Y luego, como si el Estado actuara con generosidad, devuelve parte de lo confiscado mediante ayudas que solo refuerzan la dependencia: bonos culturales, subsidios al alquiler, abonos gratuitos. Pero no se trata de solidaridad, sino de sometimiento. Nos quitan con una mano y nos dan con la otra, manteniéndonos sujetos a un Estado hipertrofiado y clientelar. La mayoría se lo queda la casta política.
Mientras tanto, se sostiene un aparato público inflado que consume una proporción descomunal de la riqueza nacional. En España hay más capas administrativas que sentido común: 8.131 municipios, 17 comunidades autónomas, 41 diputaciones y cientos de entes, agencias, observatorios y fundaciones públicas. Muchos no hacen nada, o duplican funciones que ya hace otro organismo. Este laberinto de ineficiencia genera más empleos políticos que soluciones reales.
Uno de los casos más simbólicos es el del hermano del presidente Pedro Sánchez, David Sánchez, investigado por posibles irregularidades fiscales y con un patrimonio que levanta sospechas. Pero su historia no es una excepción: es solo una de muchas dentro de un ecosistema diseñado no para servir al ciudadano, sino para sostener a quienes viven del sistema.
En contraste, Argentina —un país que durante décadas fue rehén de un modelo de subsidios, pobreza estructural e impuestos asfixiantes— ofrece hoy una lección valiosa. Bajo el liderazgo de Javier Milei, el país aplicó dos motosierras que lo sacudieron desde sus cimientos.
La primera, liderada por el ministro Luis Caputo, fue la del ajuste del gasto público: en apenas unos meses, se redujo el déficit fiscal del 17% del PIB a un superávit del 1%. Se desmantelaron organismos innecesarios, se cesó a miles de empleados públicos sin tareas concretas y se redireccionó el talento hacia el sector privado. Lejos de provocar una recesión, este ajuste fue expansivo, y convirtió a Argentina en el país con mayor crecimiento del mundo.
Pero la segunda motosierra fue igual o más importante: la de las leyes absurdas, encabezada por Federico Sturzenegger. Bajo su dirección, se eliminaron cientos de normas y trabas regulatorias que durante años impidieron desarrollar actividades productivas básicas: abrir un negocio, construir una vivienda, exportar bienes o invertir en energía. Muchas de estas leyes se escudaban en supuestos fines nobles, como el medio ambiente, pero en la práctica encarecían la vida cotidiana y paralizaban sectores enteros.
España necesita un modelo económico basado en el crecimiento, no en el control. Y para ello, necesita también sus dos motosierras.
Una buena parte de lo que frena hoy a España no es la falta de talento o capacidad, sino una red de regulaciones que, en nombre del ecologismo o la seguridad, hacen la vivienda inaccesible, la energía prohibitiva, el transporte inviable. Bajo la excusa medioambiental, se impide construir viviendas donde la gente las necesita, se bloquean proyectos de infraestructuras críticas, y se penaliza la industria con cargas imposibles. Se protege tanto la tierra que se termina empobreciendo a quienes la habitan.
Mientras tanto, quien quiere emprender se enfrenta a un viacrucis de licencias, tasas, formularios, inspecciones y normativas que cambian según el municipio, la comunidad autónoma o incluso el humor del funcionario de turno.
El crecimiento económico requiere libertad. Libertad para trabajar, para invertir, para innovar. Y también requiere un Estado que acompañe, no que obstaculice. Un Estado más delgado, más eficaz y menos entrometido. España debe abandonar el modelo del impuesto alto + subsidio y abrazar uno donde el éxito individual y colectivo se construya desde el esfuerzo, no desde la dependencia.
La lectura activa de manera significativa la corteza prefrontal, región clave en procesos cognitivos superiores como la toma de decisiones, la planificación, la reflexión, el análisis y el pensamiento crítico
Los videojuegos no
Este vídeo no le gusta a los diputados, pero deberíamos recordarlo todos los trabajadores cuando recibimos la nómina, o hacemos la trimestral.
313 diputados cobran además de su sueldo 2.000€ mensuales libres de impuestos. Casi 9 millones de euros que no tributan en España.
@masmovil Y aquí tenemos el mensaje estándar del bot!!😆Lleváis 74 días revisando mi caso en detalle. Si os pusieran un examen sacabais un sobresaliente. Eso sí, en resolución práctica...me da que no aprobabais.
@masmovil Hace unas horas os contesté que desde el 4 de Noviembre lleváis revisando mi caso (lo debéis de conocer de memoria). Después me contestáis cosas como que aún estáis en plazo para contestar. Parece que 2 meses no es tiempo suficiente.
@masmovil Hola @masmovil lleváis desde el 4 de Noviembre encantados de atenderme, revisando mi caso (os lo debéis de saber de memoria) e invitándome a hablar en privado para no solucionar nada y decirme cosas como que aún estáis en plazo para responder...
@masmovil Yo sí que estaría encantado de que realmente me ayudaseis. Nuevamente me pedís continuar en privado para evitar la exposición pública de quejas. Me pediréis los mismos datos y que os cuente mi caso que ya deberíais de saber de memoria. Vamos allá... :(
@masmovil 31 días esperando una respuesta. No os parece suficiente? Para mi, sí. Os recuerdo que NO habéis cumplido lo prometido y que tenéis un router de mi propiedad. Qué hacemos? @consumidores
@FACUA@masmovil Así haré gracias @FACUA . Me prometieron algo que han incumplido si les devolvía el router que ya era de mi propiedad y ahora me quedo sin lo prometido y sin mi router :(
@masmovil hoy hace 30 días que espero una respuesta vuestra. Debo de esperar mucho más? 30 días para atender a una persona no es suficiente? Me parece que vuestro servicio deja mucho que desear. @consumidores@FACUA
@masmovil Sí, ya sé que conlleva unos plazos, pero estos plazos no son razonables. Para lo que os interesa sois muy rápidos y lo que no os interesa se eterniza. Buenas tardes
Hola @masmovil el 4 de Noviembre os contacté y a día de hoy estoy esperando una respuesta. ¿Se sabe algo de mi reclamación? Creo que ha pasado el tiempo suficiente como para saber ya algo ¿No os parece? Gracias.
@masmovil Entiendo eso y lo voy a hacer. Pero llevo haciéndolo desde el 4 de Noviembre sin ningún resultado. Tenéis un larga lista de mensajes míos donde hablo de mi caso.
@masmovil Ya os he escrito por privado varias veces desde la fecha que os he comentado, pero sigo esperando respuesta. Y cuando os llamo por teléfono me decís que no hay un servicio telefónico para atender las quejas de ex clientes.