Esta es la hora que los malandros que se dicen “gobierno” deberían terminar de irse, huir. Ya han destruido lo suficiente, ya han saqueado todo. Márchense para que venga gente con capacidad resolutiva. Dios nos ayude. #Venezuela 🙏💙
12 señales de un abogado de calidad:
-No promete resultados.
-Escucha al cliente.
-No convierte cada caso en un espectáculo.
-Es claro y te dice la verdad aunque sea incomoda.
-Trabaja con provisión de fondos.
-No habla mal de otros abogados ni clientes.
-No presume de dinero ni de contactos.
-Tiene buena presencia y va arreglado.
-Te mantiene informado.
-No crea conflictos innecesarios.
-Es puntual.
-Busca una solución por encima de tener la razón.
No busca parecer brillante.
Busca ser efectivo.
Por eso cuesta encontrarlos y no son baratos.
Es una inmensa falta de respeto, de consideración, un enorme desprecio a la inteligencia de los venezolanos decir que estamos felices con el resultado de la gestión de la dictadora designada Delcy Rodríguez bajo el supuesto tutelaje de los Estados Unidos.
“Épale”, ese saludo tan característico nuestro. Es pariente del “Quihubole”. Denota cercanía y afecto. Si la red x fuese venezolana, el eslogan sería:“Épale, chamo, ¿qué más?”
Cuando vayas a casarte pregúntate esto ¿Podré tener una buena conversación con esta persona en la vejez?
Todo lo demás es transitorio.
Friedrich Nietzsche.
Este es el famoso Castillo de San Felipe en Puerto Cabello, una edificación defensiva construida por España en el siglo XVIII. Muchas veces a lo largo de la historia nacional fue usada como prisión. En él padecieron encierro algunos de los mejores hombres de Venezuela. Allí estuvo preso Miranda, antes de partir a Cádiz, también en ese lugar encarcelaba Gómez a sus perseguidos políticos, sujetos, en medio de sofocante calor, por pesados grillos de hasta setenta kilos. Grillos que fueron lanzados al mar en febrero de 1936 en un acto emblemático que, se suponía, ponía fin para siempre a la persecución política en nuestro país. En esa memorable ocasión, el discurso de orden estuvo a cargo de Andrés Eloy Blanco, uno de los presos de lo que él bautizó poéticamente como «barco de piedra». Estas fueron las palabras con las que cerro su discurso:
“Hemos echado al mar los grillos de los pies. Ahora vayamos a la escuela a quitarle a nuestro pueblo los grillos de la cabeza, porque la ignorancia es el camino de la tiranía…Hemos echado al mar los grillos. Y maldito sea el hombre que intente fabricarlos de nuevo y poner una argolla de hierro en la carne de un hijo de Venezuela”
“Muchos miran al empresario, como el lobo que hay que abatir, otros lo miran como la vaca que hay que ordeñar, y muy pocos lo miran como el caballo que tira del carro”
Winston Churchill