Se cumple una década desde la primera vez que dijimos:
"Todos cambiarán de opinión, pero no lo harán cuando suban las violaciones a niñas, lo harán cuando baje la intención de voto".
Según se deduce de las palabras (estas y anteriores declaraciones) de Pedro Sánchez, no está capacitado para dirigir el país. Si no se entera de absolutamente nada de lo que ocurre en su partido, allegados y familiares, ¿cómo va a saber lo que ocurre en España?
-Gasoil a 1.90
-Habitación 800€
-8 millones de inmigrantes
-Decenas de casos de corrupción
-Violaciones, robos, asesinatos e inseguridad.
-El gobierno que más recauda y que menos invierte en los españoles.
Menudo cambio, hijo de puta.
Intentan violar a su hija y empieza pidiendo perdón: "no quiero que me llamen racista".
Caballero, da igual lo que le llamen, hay que buscar a ese malnacido y llevarlo a patadas hasta la frontera. Y aunque hubiera venido a trabajar, daría igual. ¡A PATADAS HASTA LA FRONTERA!
7 años que gobierna el Psoe y la realidad es esta:
➡️ La vivienda más cara de la historia
➡️ La comida más cara de la historia
➡️ Más pobres que nunca
➡️ Calles inseguras
➡️ Más inmigración que nunca
➡️ Natalidad de los españoles más baja de la historia
No veo el progreso mire como lo mire
Los vecinos y vecinas de Adamuz volcados con los afectados del accidente. Colchones, agua, comida, viajes en coche. Dando todo lo que tienen.
Luz en mitad del horror. Andalucía.
El Pueblo Andaluz siempre saca lo mejor. 💚
700.000 millones de gasto público, récord histórico de recaudación, y tienen que ir los mismos que fueron a Valencia. Los españoles.
Hacen que te hierva la sangre.
La hija de Chávez tiene 4200 millones de dólares
Nicolás Maduro tenía ya en 2015 un estimado de 811 millones de dólares
El hijo de Maduro tiene más de 1000 millones
Pero los abuelos en Venezuela viven con 0.45 dólares al mes. Comunistas con la ajena, capitalistas con la propia
Está el 98% del pueblo venezolano celebrando su liberación de las zarpas de Maduro mientras el sector zurdo anda indignadísimo.
No les importa la gente de Venezuela ni tampoco les importaba Palestina.
Lo que les importa es que sus ideales encajen dentro de su diarrea mental.
A las autoridades españolas les gusta darle protección a los delincuentes.
Por nosotros no hay ningún problema: nos ahorran el costo de tenerlos acá. Pero qué lástima por el pueblo español, que luego tendrá que pagar el precio de llenar su sociedad de criminales.
Un truco para reducir la probabilidad de paro cardíaco tras recibir un táser por resistirse a la policía en un robo es no delinquir. Síganme para más consejos de salud.
La opinión de una analfabeta funcional en criminología y ciencia policial carece de toda validez. Más aún, la mera existencia política de Ione Belarra es irrelevante: ya no engañan a nadie. Un juez —de esos a los que ella llama “fachas”— le explicará sin margen de duda que no puede acusar impunemente de asesinato a policías, sin autopsia, sin investigación ni pruebas.
No busca justicia ni verdad: es puro odio hacia quienes se juegan la vida conteniendo la violencia. Señalar al que protege mientras ella blanquea al agresor es su única política.
Forma parte de una clase política que promueve la llegada masiva e incontrolada de personas procedentes de culturas donde la violencia es un instrumento normal para resolver conflictos y donde la mujer es un objeto. El resultado es evidente: más delincuencia, más inseguridad y más víctimas, especialmente mujeres y clases populares.
Fue parte del Gobierno que aprobó la ley del solo sí es sí, liberando antes de tiempo a miles de agresores sexuales. Criminales libres, policías señalados: ese es su modelo.
Y mientras demoniza a la Policía, se fotografía sonriente con Otegi, quien fuera dirigente de ETA, organización terrorista que cuenta con cientos de policías asesinados.
No es un error ni un exceso verbal. Es una forma de hacer política: proteger al delincuente, desarmar a quien nos protege y convertir la seguridad en un problema ideológico.
Las consecuencias las pagamos todos. Especialmente quienes viven en barrios que ella nunca pisa.
La opinión de una analfabeta funcional en criminología y ciencia policial carece de toda validez. Más aún, la mera existencia política de Ione Belarra es irrelevante: ya no engañan a nadie. Un juez —de esos a los que ella llama “fachas”— le explicará sin margen de duda que no puede acusar impunemente de asesinato a policías, sin autopsia, sin investigación ni pruebas.
No busca justicia ni verdad: es puro odio hacia quienes se juegan la vida conteniendo la violencia. Señalar al que protege mientras ella blanquea al agresor es su única política.
Forma parte de una clase política que promueve la llegada masiva e incontrolada de personas procedentes de culturas donde la violencia es un instrumento normal para resolver conflictos y donde la mujer es un objeto. El resultado es evidente: más delincuencia, más inseguridad y más víctimas, especialmente mujeres y clases populares.
Fue parte del Gobierno que aprobó la ley del solo sí es sí, liberando antes de tiempo a miles de agresores sexuales. Criminales libres, policías señalados: ese es su modelo.
Y mientras demoniza a la Policía, se fotografía sonriente con Otegi, quien fuera dirigente de ETA, organización terrorista que cuenta con cientos de policías asesinados.
No es un error ni un exceso verbal. Es una forma de hacer política: proteger al delincuente, desarmar a quien nos protege y convertir la seguridad en un problema ideológico.
Las consecuencias las pagamos todos. Especialmente quienes viven en barrios que ella nunca pisa.
Hemos criado una generación que llama esclavitud a trabajar 8 horas al día.
Últimamente veo gente que se indigna por tener un horario comercial de toda la vida.
Les ofrecen trabajar de lunes a viernes, parando para comer, y dicen que la sociedad los quiere esclavizar.
¿Qué nos pasa en la cabeza?
Mi padre hizo ese horario toda su vida.
Y sacó a su familia adelante sin creerse una víctima del sistema.
El problema es que estamos normalizando la queja.
Estamos dándole voz a discursos que nos van a llevar a la mierda.
Esta mentalidad de todo me ofende y todo es mucho esfuerzo tiene consecuencias graves:
• Creer que tenemos derechos infinitos sin obligaciones.
• Dilapidar dinero público que no tenemos.
• Generar una deuda que no vamos a pagar nosotros.
Es muy fácil vivir así. Pero la factura la van a pagar nuestros hijos.
Lo triste es que, además de dejarles la deuda económica, les estamos enseñando que esforzarse 8 horas al día es una tortura.
Bruselas: inauguración de la iluminación de Navidad y sus mercadillos.
El "tolerante" Islam no permite que el cristianismo celebre su fiesta y, ayudado por los habituales progres, revienta la celebración, genera caos y hace huir a familias.
Inseguridad, miedo y ruina; eso traen
88 años, panadera jubilada, cuidando de su hijo discapacitado. Un magrebí y un eslovaco entraron en su casa, la secuestraron y torturaron.
Podrían ser tu madre, tu abuela o tu hermano, pero a ti te importa un nabo, porque la delincuencia baja y España vive su mejor momento.