Los niños también son parte de este movimiento popular. Su fervor es genuino, lleno de amor y sin pretensiones.
En cada rincón de Colombia me he encontrado con pequeños Defensores de la Patria que, con su alegría y entusiasmo, nos recuerdan por qué vale la pena dar esta batalla. Sus sonrisas, sus abrazos y su cariño son la mayor demostración de que la esperanza está más viva que nunca.
Por ellos, por su futuro y por la Patria que merecen, no vamos a detenernos. La Patria Milagro también se ve en sus ojos.
Si gana el Tigre, gana Colombia.
Firme por los niños y Firme por la Patria. 🫡
(A.D.L.E) 🇨🇴🐅