Sheinbaum quiere borrar a Hernán Cortés del mapa.
Pero despacha y vive en el Palacio que él mandó construir.
Si de congruencia histórica se trata, habría que empezar por la mudanza.
«La austeridad en los gastos educa el carácter y aumenta el sentimiento de independencia, mientras que el derroche induce a la ligereza y la ruina. No compres «porque todos lo tienen». Piensa en los millones de pobres del mundo que no tienen nada»
Mons. Thihámer Tóth 🇭🇺
Lean este pasaje del gran padre Castellani acerca del antiguo régimen de cristiandad y del “ideal” del gobierno paterno de la monarquía cristiana, que contrasta con la tiranía de las democracias contemporáneas, pese a estar éstas revestidas de una aparente libertad:
«En los grandes siglos cristianos se tendió a realizar el ideal del gobierno paterno: san Luis rey de Francia, san Fernando de España, san Eduardo el Confesor. Había un monarca que venía al trono con la naturalidad de la fruta en los árboles, que intentaba hacerse respetar y amar de todos, y que daba cuenta de sus acciones solamente a Dios, y había una cantidad de fuerzas políticas y sociales que tendían a mantenerlo dentro de la rectitud; de las cuales la religión era la principal. Eso se llamó la Monarquía Cristiana: duró diez siglos, hizo la Europa; y cayó. El ideal tendía a una familia: ideal inasequible en su totalidad, porque siempre habrá díscolos, la masa siempre será oscura, y el Estado siempre tendrá que usar de la fuerza; pero por lo menos había un conato continuo por sujetar la fuerza a la razón y la razón al amor; y por hacer llegar la nación a algo como una familia. Por eso justamente hay más sublevaciones en los países católicos que en los otros; y son más difíciles de gobernar: el ideal atávico de la nación como una familia trabaja terriblemente a los franceses, a los italianos, a los hispanos. “Los países protestantes son más fáciles de conducir; pero si son conducidos mal, no tienen remedio”, dijo el líder irlandés Parnell. Los hombres hoy día prefieren tener encima a tiranuelos irresponsables, agitados y pasajeros, que los opriman en nombre de “la libertad”» (Leonardo Castellani, “El Evangelio de Jesucristo”, Madrid: Ediciones Cristiandad, 2011, pp. 317-318).
Imagínate que eres accionista de una empresa que decide importar gasolina a México para venderla a estaciones de gasolina de diferentes marcas.
Imagínate que contratas a un Gerente, a un representante legal y a personal administrativo para que se encarguen de los negocios y de las operaciones de la empresa.
Imagínate que el gerente compra un cargamento de 10 millones de litros de gasolina en una refinería de texas y contrata una empresa que se encarga de transportar el cargamento en carros-tanque de ferrocarril y de introducirlos a México.
Imagínate que la empresa transportista contrata a una agencia aduanal -como debe ser- para que haga los trámites de importación. La agencia le pide a tu gerente la factura del cargamento y llena el pedimento aduanal con los datos de la factura que dice 10 millones de litros de gasolina.
Imagínate que el personal de la aduana revisa los carros tanque para verificar que sea gasolina, aprueba el cargamento, tu empresa paga los impuestos correspondientes a 10 millones de litros y la gasolina entra a México.
Imagínate que un año después la FGR dice que descubrió que la empresa transportista que contrataste hizo trampa y que no eran 10 millones de litros los que declaró en la aduana, que eran 100 millones, que solo pagó impuestos por 10 millones y que le causó un terrible y enorme daño al país. Nunca dice cómo supo que el cargamento era diez veces más grande que lo declarado en la aduana y diez veces mayor a lo que dice la factura. Tampoco dice dónde están o quién vió los 90 millones de litros supuestamente faltantes.
Imagínate que la FGR te cita a Declarar como testigo por el hecho de ser accionista de la empresa que compró la gasolina para importarla a México y contrató los servicios de la empresa transportista que introdujo el producto a México. O sea, imagínate que te citan a declarar a pesar de que tú no tienes nada que ver con el trámite de importación.
Imagínate que tú acudes a la cita y respondes todas las preguntas que te hace el juez y le dices que eres socio de la empresa que compró e importó la gasolina pero que el transporte y la introducción al país lo hace otra empresa que contrató tu gerente. O sea, que tu empresa es cliente del transportista.
Imagínate que la Fiscal General de la República Ernestina Godoy (alias la Rana René) es una incondicional de López Obrador, que es una soldadera de la 4T, que en el sexenio pasado cuando fué fiscal de la Fiscalía de la CDMX se prestó a la maniobra del entonces titular de la FGR Gertz Manero para INVENTARLE un delito a la hija de su cuñada para meterla a la cárcel.
Imagínate que la FGR le pide a un juez de carrera órdenes de aprehensión en contra de los involucrados en la supuesta introducción ilegal de supuestamente 100 millones de litros de gasolina y el Juez niega a la FGR la orden de aprehensión porque no hay evidencias documentales ni testimoniales de la acusación.
Imagínate que dos meses después, cuando estalla un escándalo que involucra en narcotráfico a la gobernadora MORENA de tu estado Baja California, la FGR le pide la orden de Aprehensión a otra juez y además le agrega de última hora tu nombre en la lista de personas a detener.
Imagínate que la juez es de las que fueron electas en la farsa de elección de nuevos jueces afines a la 4T, o sea que es «Jueza de Acordeón» y en 24 horas expide las Órdenes de Aprehensión como las quiere la FGR de "la rana" Godoy.
Imagínate que la FGR te detiene, te encarcela en un penal de alta seguridad para presos muy peligrosos y te exhibe como si fueras narcotraficante.
Bueno pues eso es lo que le están haciendo a Ernesto Ruffo.
EL FÚTBOL, OPIO DEL PUEBLO
Un amigo me dijo que evitara hablar de fútbol, pues es un tema sensible y podía ofender a mucha gente... No le he hecho caso.
Debemos diferenciar el fútbol, entendido como actividad deportiva, del fútbol, considerado como fenómeno casi religioso.
El «fenómeno» del fútbol cumple una función social de «reemplazo» en nuestra sociedad neopagana. Cuando la civilización occidental estaba estructurada según el «orden cristiano», era la religión católica la que «ordenaba» el tiempo social y familiar: el domingo era el día de descanso para dedicarlo al Señor, por ejemplo, y todas las fiestas religiosas servían para romper con la monotonía del trabajo, así como también los tiempos penitenciales servían para exhortar a las gentes a convertirse y vivir virtuosamente.
La destrucción del orden social cristiano provocó un vacío y, por este motivo, se vio en los deportes de masa la oportunidad para alienar y aborregar a la población, llegando incluso a ordenar su tiempo, manteniéndola entretenida, animando devota y hooliganísticamente a algún equipo y «adorando» a alguna de sus estrellas.
La gente ya no sabe cuándo es la Cuaresma, ni qué mes está dedicado al Sagrado Corazón, ni conoce los días de las principales festividades de los santos. Sin embargo, sabe bien cuándo es la Liga, la Eurocopa, el Mundial, etc.; estas competiciones ordenan ahora el tiempo social. Además, ya no se tiene devoción a los santos y se ha sustituido el santoral por el nuevo Olimpo de los héroes del balón. Tanto es así que la menor objeción al «fenómeno» del fútbol es vista como una suerte de sacrilegio; y la más mínima crítica a uno de estos «héroes», por muy imbécil moral que sea, es considerada como una especie de blasfemia.
Ahora bien, lo más grave es que el mundo católico, sin ningún tipo de espíritu crítico, ha permitido esta paganización de nuestro tiempo y, lo que es peor, de nuestras categorías mentales.
En fin, como decía Horacio: «Odi profanum vulgus, et arceo».
Un periodista británico que visitó el CECOT sintió lástima por las condiciones en las que viven los presos... hasta que vio un ejemplo de lo que hicieron.
Y eso no representa ni el 0.00001% del sufrimiento, el miedo y el dolor que causaron a nuestro pueblo durante décadas.
EL FENÓMENO THERIAN, PAROXISMO DE LA DEGENERACIÓN SOCIAL
Resulta cada vez más palmario que nuestra sociedad occidental no está simplemente enferma, sino que ya, alejada abismalmente del antiguo «orden cristiano», manifiesta sus últimos estertores. Uno de los síntomas más recientes de su decadencia, próxima ésta al ocaso, es el llamado fenómeno «therian», presentado como una especie de «subcultura»; de hecho, lo es, habida cuenta de que estriba en una visión existencial de índole «subinteligente».
Asimismo, me parece curioso que pase inadvertido que dicho «fenómeno bestial» ―nunca mejor dicho― sea una derivación del «arte degenerado», producto éste de una mentalidad degenerada, para un público degenerado. En efecto, este «bestiario urbano» realiza, para reafirmar su «brutal identidad», una serie de «performances» callejeras. En este sentido, estos sujetos deben creer que están siendo creativos, cuando no hacen otra cosa que entrar en una voluntaria dinámica de autodeshumanización y, por ende, de autoexclusión social. Me gustaría saber si también están renunciando, aunque tácitamente, a sus derechos civiles. Esto último sería lo más coherente, dado que únicamente el hombre es un «animal social» ―como decía Aristóteles―, debido a que es «animal racional y libre», y, por lo tanto, sólo él es sujeto de deberes y derechos. Por consiguiente, rechazando la racionalidad, se renuncia a la socialidad; rechazando los deberes, se está renunciando a los derechos.
Cabe decir que «animales» lo somos todos nosotros; éste es nuestro «género próximo». El problema de esta gente enajenada es que renuncia a la «diferencia específica», o sea, a la «racionalidad», la cual, por cierto, no anula la «animalidad», sino que la perfecciona y eleva.
Sea como fuere, es evidente que los therianistas padecen un serio «colapso de la inteligencia»; deben pensar que, mediante este grotesco modo de vida, serán más «animales», cuando, de hecho, lo único que consiguen, además de hacer el ridículo, es negar la dimensión espiritual que los hace animales todavía más perfectos. Así, pues, con esta opción por la «animalidad irracional» en detrimento de la «animalidad racional», este «bestiario» demuestra un gusto morboso por la «bajura»; sus malsanas preferencias pseudoartísticas les alejan de lo bello, lo cual, en este mundo, se encuentra, de modo eminente, en el hombre, creado a «imagen y semejanza» de Dios.
En definitiva, la monstruosidad del therianismo constituye un pecado mortal y una grave ofensa a Dios creador; es, además, «radical y metafísicamente» inmoral, puesto que, por medio de lo que es horrendo, nunca puede alcanzarse el bien moral. El verdadero arte, para ser tal, es aquel que busca lo bueno a través de lo bello, lo divino mediante lo racional y humano.
Dr. Mn. Jaime Mercant Simó
Ya han salido tres presos políticos de Venezuela diciendo que Zapatero les pidió tanto a ellos como a sus familiares que no criticaran al régimen de Maduro. Y no contaran las torturas a las que estaban siendo sometidos por parte de la dictadura.
No se veían unos bombardeos así sobre Caracas desde 1992, cuando Hugo Chávez ordenó atacar y matar a los propios soldados venezolanos y a civiles. Esto no me lo contaron. Yo lo viví. En esa época vivía en La Pastora, muy cerca del Palacio de Miraflores.
Como el mundo se ha habituado a celebrar una «falsa Navidad», es decir, no la de la fe cristiana, sino la de los «consumistas navideños», éstos llenan el espacio de excesos y contaminación acústica.
Lo peor del caso es que la «masa» no celebra la Navidad, pero cree celebrarla.
Por otra parte, dichos «excesos» parecen ser signo de alegría y felicidad, cuando, por el contrario, manifiestan una «vacuidad existencial»; una buena parte de la gente huye de sí misma y procura, además, escapar de la realidad mediante el frenesí y el consumo de bebidas y sustancias que la enajenen artificialmente.
Sin embargo, la verdadera alegría deriva de la gracia de Dios y se sostiene por el don de la paz de espíritu; no debe confundirse, pues, con la simple «agitación del ánimo» o la participación compulsiva y desordenada en actividades de ocio nocturno.
Nuestras sociedades occidentales viven, de hecho, vegetando sobre una cristiandad en ruinas, habida cuenta de que se han negado sus «esencias». Por esta razón, se celebra por doquier una «Navidad aparente» y no «esencial»; un mero instrumento de control de masas aborregadas.
En fin, les invito a escuchar esta coral de Johann Sebastian Bach y leer su traducción: «Jesus bleibet meine Freude» (Jesús sigue siendo mi alegría). En efecto, Cristo es nuestra alegría; únicamente en Él podemos encontrarla.
Traducción:
Jesús sigue siendo mi alegría,
consuelo y bálsamo de mi corazón.
Jesús me defiende de toda pena.
Él es la fuerza de mi vida,
el gozo y el sol de mis ojos,
el tesoro y la delicia de mi alma;
por eso no quiero dejar ir a Jesús
fuera de mi corazón y de mi vista.
¿Quieren escuchar verdaderos mitos? Aquí: estas son las cosas que propugnan buen número de páginas ateas como sectarias en esta temporada para satanizar la Navidad y calumniar a los Cristianos que la celebran. La alegación principal: que no es el nacimiento de Cristo lo que celebramos, sino el nacimiento de muchas otras falsas deidades del mundo antiguo pagano. Bueno, sometamos el alegato a un análisis histórico:
1. Hermés (Mercurio en el panteón romano):
La principal festividad romana dedicada a Mercurio era la Mercuralia, que se celebraba el 15 de mayo y en la que los comerciantes se rociaban a sí mismos y a sus mercancías con agua para recibir bendiciones. Nunca se celebró ninguna festividad grecorromana en honor a Mercurio o Hermes el 25 de diciembre.
2. Dionisio (Baco en el panteón romano):
La afirmación de que Dioniso nació el 25 de diciembre ha sido completamente desmentida por historiadores y clasicistas: ningún texto antiguo (como los de Homero, Hesíodo, Eurípides, Macrobio o Pausanias) relaciona el nacimiento de Dioniso con el 25 de diciembre. En Roma, sus principales festividades, las Bacanalia y Liberalia, se celebraban entre marzo y abril. Las Brumalia (una festividad invernal romana tardía asociada a Baco, Saturno y Ceres) comenzaban alrededor de noviembre y terminaban cerca del solsticio de invierno; jamás se celebraba específicamente el día 25 y se centraban en banquetes y adivinación, nunca en un nacimiento.
3. Buda
Esto es risible. La afirmación de que Buda nació el 25 de diciembre (a menudo asociadas a un supuesto "nacimiento virginal" de Maya) provienen de escritos completamente inventados del siglo XIX y carecen de fundamento en todas las fuentes primarias. Los historiadores y los eruditos budistas sitúan consistentemente la celebración en primavera, no en invierno.
4. Zoroastro
Una vez más, no existe absolutamente ninguna conexión entre el 25 de diciembre y Zoroastro o el zoroastrismo en las fuentes antiguas. Esta idea proviene de la película Zeitgeist o de listas virales compartidas en internet, pero los expertos la rechazan categóricamente.
5. Krishna
No existe absolutamente ninguna evidencia histórica, manuscrita o tradicional en los textos o estudios hindúes que vincule su nacimiento con el 25 de diciembre. Esta afirmación es un mito moderno, que a menudo se encuentra en listas virales o en obras de mitología comparada de los siglos 19 y 20 (por ejemplo, en los trabajos de Godfrey Higgins o en fuentes posteriores como Zeitgeist), pero ha sido desmentida por historiadores, indólogos y eruditos hindúes.
6. Horus
Una vez más, no existe evidencia directa en los textos, inscripciones o fuentes primarias del antiguo Egipto que demuestre que Horus naciera o fuera celebrado el 25 de diciembre. Esta afirmación forma parte de los mitos modernos creados para demonizar la Navidad, principalmente propagado por círculos ateos y aprovechado por las sectas anti-navideñas.
7. Heracles
De nuevo, no existe absolutamente ninguna evidencia antigua en fuentes griegas o romanas que vincule su nacimiento con el 25 de diciembre. Esta afirmación forma parte de la misma sarta de mitos sin fundamento que se propagan en linea en circúlos ateos como sectarios.
8. Tammuz
Perdón por sonar como disco roto: pero de nuevo, no existe ninguna evidencia antigua en textos, inscripciones o fuentes académicas mesopotámicas que vincule su nacimiento con el 25 de diciembre. Esta afirmación es un mito moderno, arraigado en la pseudohistoria del siglo XIX de la obra The Two Babylons por Alexander Hislop y popularizado en listas virales o teorías conspirativas que comparan a dioses paganos con Jesús. Historiadores, asiriólogos y biblistas han desmentido esta afirmación por completo.
9. Adonis
Más de lo mismo: No existe absolutamente ninguna evidencia en fuentes griegas, romanas, fenicias u otras que vinculen el nacimiento de Adonis con el 25 de diciembre; parte de los mitos modernos para difamar la Navidad, menoscabar la Fe Cristiana y calumniar a Cristianos que celebran la Navidad.
10. Mitras
Finalmente, llegamos a la única deidad antigua de la que tenemos evidencia histórica de que los paganos (en este caso, los romanos) celebraban su renacimiento el 25 de diciembre. De esto sí tenemos evidencia primaria. El 25 de diciembre, fue declarado en el mitraísmo romano como el nacimiento del "sol invictus" (el sol inconquistable). Sin embargo, y esta parte es muy importante, no la pasen por alto: esto se oficializó en el año 274 d. C. por el emperador Aureliano. Antes del año 274, no existe evidencia de una festividad importante dedicada a Sol Invictus el 25 de diciembre. ¿Y por qué es esto importante? Porque durante décadas anteriores, los cristianos ya celebraban el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre en el imperio. Esto significa que no fueron los cristianos quienes se apropiaron de una festividad pagana y la convirtieron en cristiana; al contrario, fueron los paganos quienes se apropiaron de una práctica cristiana en un intento desesperado por revivir el decadente panteón grecorromano, que el Cristianismo estaba socavando.
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En conclusión:
Todos estos son mitos, mitos fabricados muy recientemente (últimos ~ 2 siglos), de las que cualquier erudito e historiador se reiría en tu rostro si las presentaras como fuentes verídicas.
Y en última instancia, todos son mitos fabricados por los enemigos de la santa Fe Cristiana con un solo objetivo: descristianizar la Navidad (una festividad completamente cristiana), calumniar a los Cristianos y socavar la influencia del Cristianismo en la cultura general.
En palabras del Apóstol:
"Por eso, repréndelos severamente para que sean sanos en la fe, no prestando atención a mitos judaicos y a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada es puro, sino que tanto su mente como su conciencia están corrompidas" (Tito 1:13-14).
¡SOLUS CHRISTUS VINCIT!
EL DRAMA DE LA CORRUPCIÓN DEMOCRÁTICA
No cesan nuestras justas críticas a la corrupción de los politicastros y a la hediondez de sus crímenes, fraudes, robos, vicios, prevaricaciones y sobornos. Sin embargo, hay una «sutil trampa» en las filípicas que les lanzamos, a saber, se da por supuesto que el problema no estriba en la democracia misma, sino únicamente en ellos. La masa, pues, capaz de derrochar sus energías a la hora de vociferar en contra de los «sátrapas», se muestra, a la vez, incapaz de criticar el propio sistema democrático; cualquier género de crítica resulta, de hecho, intolerable e inconcebible. Es más, la chusma o el populacho ha adquirido el hábito malsano del «hooliganismo», por medio del cual su rabiosa y justificada indignación se ve convenientemente «canalizada»: al mismo tiempo que se critican los políticos del partido contrario, se defienden ciegamente, al modo de los «hooligans», los políticos del partido propio, aunque éstos también estén embebidos de corrupción. Sea como fuere, en todas estas luchas partidistas, que son «principio de disolución», la masa protege inadvertidamente un sistema intrínsecamente perverso y corrupto, que es el origen y fuente de todas las perversiones y corrupciones secundarias, derivadas y externas.
En general, todos los antedichos «hooligans» piensan torpemente que su partido, bien sea éste rojo, morado, azul o verde, es la única «tabla de salvación» política, social, económica y moral. No obstante, bajo mi punto de vista, éste es el problema mayor, puesto que la «masa aborregada» no sólo ha aceptado el sistema democrático como único válido, sino que, sin atisbo alguno de juicio de discernimiento, lo ha asumido también como «estilo de vida» y, lo que es más grave, como «filosofía de vida». De hecho, el «dogmatismo» es tal que todos los aspectos de nuestra existencia se llegan a medir y valorar a través del prisma democratista, lo cual impide hacer el diagnóstico correcto de la realidad política, como, por el contrario, sí hizo en su momento Maurras: «no es la democracia la que está enferma; más bien, la democracia es la enfermedad».
Por consiguiente, considero que el principal obstáculo para erradicar la «corrupción endémica» de la casta política de partidos y para abolir el «sistema corrupto y corruptor, perverso y pervertidor» se encuentra en el pueblo, convertido éste en una «masa amorfa y sin alma», fácilmente manipulable. De hecho, el «fundamentalismo democrático» ha calado tan hondo en la sociedad que ha llegado a deformar las categorías mentales de la gente y, por ende, su modo de obrar y pensar. Al respecto, me vienen a la mente las palabras de Simónides de Ceos: «la turba fiera de los necios es grande y cansaría a cualquiera que corregirlos pretendiera».
Sin embargo, no todo está perdido, habida cuenta de que la ley natural está inscrita indeleblemente por Dios en el corazón de todo hombre. Es más, creo que podría llegar un día en el que alguna generación, habiendo llegado al paroxismo del absurdo contranatural y al culmen del hastío vital, se muestre profundamente receptora a un «cambio radical» que esté en consonancia con la antedicha ley natural, la cual —no lo olvidemos— es una «impresión de la luz divina» en el alma. Únicamente así el «populacho» alzará su testa y podrá convertirse de nuevo en «pueblo» y, como tal, volverse a Dios y al orden por Él establecido.
Nótese que mi esperanza no es utópica —la utopía es algo propio de las ideologías—, pues tiene su fundamento en un Dios santo, inmortal y fuerte que hace posible lo humanamente imposible.
Más solo que nunca.
Nadie acudió a la conferencia de prensa a la que convocó el miserable de Gerardo Fernández Noroña para responder a sus propias declaraciones contra la presidenta municipal de Uruapan, Michoacán, Grecia Quiroz.
El legislador aprovechó la situación para criticar a los periodistas que no cubrieron su evento.
📸Daniel Augusto/Cuartoscuro
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