A mi manera de ver las cosas el error viene desde la conformación de la convocatoria para el Mundial. Llevó jugadores que todos sabíamos que no iban a jugar. Como Castaño, Carrascal, Portilla, Tinito. Un arquero retirado como Ospina. Un jugador liviano y poco determinante como Campaz. El tercer delantero era Cucho Hernández que en la Selección no ha demostrado nada.
Siempre tuvo sus 14 jugadores y de ahí no salió. Todos se han quejado del cansancio de la temporada, de los viajes largos en el Mundial y resulta que el técnico no hizo un uso adecuado de la nómina que le permite el reglamento. Y en el último partido se quedó sin hacer dos cambios. Entonces uno se pregunta de qué cansancio hablan o la razón de no usar más jugadores de la plantilla que llevó de paseo por Norteamérica.
Luego el error pasa por querer hacer un equipo entorno a James que no estaba en forma ni física ni futbolística. Gracias a Dios aparecieron altísimos niveles de los centrales, de Puerta y de Arias. Sin embargo, el sacrificado fue Arias que le tocaba hacer el trabajo defensivo que James no hizo. En los primeros partidos Colombia jugó bien, pero ante Suiza fue la misma Colombia de los amistosos previos al Mundial. A eso debemos sumar el pésimo desempeño de Luis Díaz quien dejó una deuda futbolística grandísima. El profesor Lorenzo no tuvo el carácter para tomar decisiones en el momento correcto. Min 30 vs Suiza ya tenía que haber sacado a James, pero esa decisiones necesitan carácter que no tiene el técnico.
Es triste porque Colombia tenía equipo para llegar más lejos. Siento que se desperdició una buena generación y sobre todo un Mundial con un camino "fácil" por el capricho de poner a James Rodríguez. Lastimosamente ya no funciona la frase aquella de que "James en la selección se transforma".
Yo quisiera un nuevo DT. Que haga el necesario relevo generacional. Hace rato debimos haber pasado la página de Brasil 2014
— KAKÁ: “Hice todo lo posible para salvar mi matrimonio, pero hay algo que aprendí: no puedes obligar a alguien a quedarse contigo si ya decidió irse. En 2015, mi esposa me dijo que ya no quería estar casada. Me aferré a la idea de luchar, de demostrarle que podíamos recuperar lo que teníamos. Leí un libro que proponía un reto de 40 días para reconquistar a tu pareja; lo hice dos veces. Regalos, cartas, sorpresas inesperadas… pero al final, ella solo repetía: 'No quiero más'.
"Fue un golpe brutal. Como cristiano, el divorcio no estaba en mis planes. La Biblia dice que el matrimonio es para siempre, pero ¿Qué haces cuando la otra persona ya no quiere continuar? Luché hasta el final, hasta que entendí algo clave: el amor no se puede forzar. El amor es una elección diaria. Y si alguien deja de elegirte, debes aprender a dejar ir".
¡HAY QUE SABER DEJAR IR! 🥹💔