La pobre de mi hija mayor se ha despertado pidiéndome un rato de Teletubbies antes de ir a la guardería pero está desayunándose el final del Austria-Jordania porque la vida es dura.
Le dio al perro una falsa sensación de poder… solo para arrancársela de un golpe y recordarle quién manda de verdad. Ahora el perro nunca más olvidará quién es el amo.
Cuando salga la peli de la odisea me gustaría sacar a recluir todo mi autismo e ir como un griego pero reslmente Héctor es el más grande que hay y la skin de troyano no está tan estereotipada.